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Opinión

Javi y los viejos fantasmas del vestuario

  • EL OTRO PARTIDO
  • 18/11/2019 - 20:18
Javi y los viejos fantasmas del vestuario Javi Castellano, con el brazalete de capitán, en el partido de Anduva (La Liga)

Manuel Borrego

 

Javi Castellano fue muy gráfico en la descripción de lo que había acontecido en el segundo tiempo y los tres últimos minutos del primer periodo de Anduva. Él mismo, desde dentro, vio al equipo perdedor que parecía desterrado esta temporada.


"Me recordó el partido a lo que nos sucedía hace dos años, cuando nos veníamos abajo", dijo el gemelo que con amargura expresó a los medios de la UD cómo había sido su tarde con el brazalete de capitán.


La irreconocible UD Las Palmas de Miranda de Ebro no tiene antecedentes esta temporada ... o sí. Porque hay dos derrotas en el ejercicio, frente al Almería y contra el Fuenlabrada, que el equipo de Pepe Mel notó los golpes. Y en los tres encuentros, incluyendo ante el Mirandés, la palabra impotencia es la que podría sentir la afición amarilla que contempló in situ o ante la tele una actuación decepcionante.


La voz de Pepe Mel en la sala de prensa de Anduva también era ilustrativa. No entendía por qué sus jugadores se habían ido del partido ante el Mirandés con el primer golpe rival. Pero, lejos de un análisis con carga emocional o ganas de destrucción, hay que recordar que este tipo de encuentros que acabaron con pérdidas amarillas ya se habían vivido ante el mismo rival en tres ocasiones. Las tres anteriores visitas de la UD a Anduva se saldaron con derrotas y con el Mirandés imponiendo su estilo al visitante isleño.


No es, pues, un hecho aislado. Y no dejamos de considerar que entrado el mes de noviembre -cuarto en el calendario de Segunda A- al conjunto de Pepe Mel le queda todavía una pretemporada que realizar, con la reincorporación de esas piezas que están ahora, permítannos el símil, en el taller.


En tantos años de seguimiento a la UD Las Palmas es realmente extraordinario lo que está ocurriendo esta temporada a nivel de descartes por lesiones. Eso sí debería tener un debate interno en el club, al margen de la fortuna en casos de quirófano por heridas de las batallas.


Preocupa lógicamente la racha de estos cinco encuentros. Porque la confianza individual y la colectiva se alimenta con resultados. Pero el mensaje ha de ser el mismo que cuando se produjo la sección de cuatro victorias consecutivas: el objetivo de los 50 puntos es el que ha de lograrse cuanto antes, sean cuáles sean las piezas y el estilo utilizado. Y lo único que no admite negocio en un vestuario como el de la Unión Deportiva es la actitud.


Porque el recuerdo de Javi debe seguir así: un mal recuerdo que no una resurrección.