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Opinión

Tana, su celda y un tema cansino

  • EL OTRO PARTIDO
  • 08/01/2019 - 13:41
Jémez, dirigiéndose a Tana en un partido de la pasada Liga (C. Torres)

Manuel Borrego

El asunto Tana Domínguez ya cansa. Debe estar agotado él, el club, los técnicos y por supuesto la afición. No es la mejor señal que un día 8 de enero, en mitad del océano competitivo, el jefe del vestuario tenga que decir que su futbolista ha viajado con el grupo para hablar con él, enviándolo a la grada. Era un intento de lograr el convencimiento. ¿De qué?.

Nuestra admiración por Tana es infinita, por eso nos duele comprobar que su contribución esta temporada, y la precedente, sea ridícula. Un jugador de sus prestaciones no puede pasar de puntillas en una campaña donde tanto se esperaba de él, en una división donde sus cualidades están por encima del resto de jugadores propios y ajenos.

Cuando Valerón se retiraba señaló a Jonathan Viera como su heredero. Al fin y al cabo había echado a sus espaldas con éxito las mochilas del último ascenso. Y cuando Viera se marchó a China, asunto que abordamos ahora de largo, dijo que Tana era el siguiente canario líder futbolístico de la UD Las Palmas. Pero ha fallado en esa predicción, al menos hasta hoy.

De Tana se habla más de lo que no hace que de lo realmente aporta en la profesión que ha elegido. Sólo recordamos en esta campaña sus 45 minutos de La Romareda, espléndidos. Decía Kresic que un buen jugador demuestra sus cualidades un domingo, el siguiente, el siguiente y el siguiente. Tana es buen jugador sólo en la teoría, porque en la práctica no está entregando todo lo que se espera de él. Sean las razones que sean.

Y eso que la UD Las Palmas ha hecho apuestas gatunas por sus servicios, contra la opinión de algunos técnicos, contra la opinión de aficionados -que le han pitado, pero también aplaudido- y contra todo tipo de mareas. Ha tenido hasta ahora siete vidas en la UD Las Palmas.

Lo más reciente que se leyó de su estancia en Las Palmas es que "Tana no viaja porque no me da la gana" (Paco Jémez), "escuchó en el verano cantos de sirena, pero nadie vino por él" (Manolo Jiménez), que jugarían "Tana y diez más" y que "le traigo al viaje para hablar y convencerle de que le quiero aquí".

Esas sirenas del exterior, si existen, lo están confundiendo. Si seguimos las últimas palabras de Paco Herrera, el actual entrenador está convencido de que Tana puede ser una pieza fundamental. Y la historia le reserva la posibilidad de ser recordado eternamente si es capaz de llevar a la UD Las Palmas, el club que nunca le ha abandonado, a la Primera División.

Ese es el momento ahora. Aunque en el entorno del futbolista hablan de una "celda en amarillo y azul". Si no está dispuesto a ese sacrificio, a ese compromiso, es que mejor abrir la jaula y levante el vuelo. Eso sí, dejando en el camino lo que al club compensaría. La UD se hizo grande eternamente y nadie, en los distintos momentos de remontada, resultó imprescindible.

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