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Sucedió en el Anexo

UD Las Palmas-Villa: Una lección de Humanidad

Galería: C. Torres

  • ACTUALIDAD
  • 28/04/2022 - 20:30
UD Las Palmas-Villa: Una lección de Humanidad Las plantillas de la UD Las Palmas y Villa de Santa Brígida posan juntos, con la jueza Reyes Martel y el vicepresidente amarillo Nicolás Ortega (C. Torres)

Manuel Borrego


¿Qué magia ejerce el balón en cualquier rincón del planeta?. Ese sencillo juguete que conecta puentes de solidaridad, que enlaza culturas, razas, religiones, edades, que crea espacios y, en suma, activa al Ser Humano. Ese balón se ha convertido en una herramienta de una nueva 'rivalidad' que ha nacido y que consiste en todo lo contrario: unir, crear y colaborar.


Este jueves se disputó en el estadio Anexo al Gran Canaria un partido singular, inédito hasta el momento en ese recinto. Las dos únicas formaciones del Archipiélago compuesta por personas en acogida, que han llegado a Canarias en busca de un horizonte, se enfrentaron con los escudos de la UD Las Palmas y del Villa de Santa Brígida. Jugadores, ilusionados deportistas, procedentes de distintos puntos y llegados por distintas y arriesgadas vías. Jóvenes que quizá el fútbol les brinda no ya una oportunidad y también les invita a un aula de aprendizaje de todo aquello que la sociedad reclama: orden, disciplina, sacrificio, unidad, solidaridad, valores, principio de autoridad, … Y salud física y mental.


El equipo de la UD Las Palmas D está dirigido por Juan Manuel Rodríguez y asistido por Pedro Montesdeoca, se formó en 2016, con un cUp2u projet Depende de tí, que está presidido por Reyes Martel Rodríguez, Magistrada-Juez del Juzgado número 1 de Menores de Las Palmas. Ella estuvo presente en el Anexo en tan señalado día, para observar el encuentro junto al vicepresidente de la UD Las Palmas, Nicolás Ortega.


El conjunto del Villa de Santa Brígida apenas echó a andar hace medio año. Sus jugadores residen en la villa satauteña y tienen la titula de Quarum Social 72 y la instrucción técnica de Alejandro Alonso.


Los dos clubes, con su ejemplar y solidario empeño, forman a unos jugadores que han conocido el deporte en una dimensión más rigurosa tras su llegada a las islas. Este era el segundo de los encuentros que ambos equipos han disputado. El primero, acabó con empate 3-3 en Los Olivos. Y el de este miércoles, 5-5 en el Anexo con dos remontadas del Villa para equilibrar un 3-1 y un 5-3.


Ni una protesta al colegiado Monagas, ni una mala cara al adversario, abundantes gestos de respeto al rival y las lógicas celebraciones de algunos goles, de bella definición. También ellos tienen algo que enseñar porque en el campo supieron expresarlo correctamente.


Los dos equipos, por el contexto propio de sus formaciones, tienen sus dificultades para poder entrenar y preparar sus partidos, aún solo ante el mismo oponente. Pero de igual forma sorprendió la educación táctica recibida por sus preparadores, la comprensión de las normas del juego y el fair play, como ya subrayamos. Y algunos destellos individuales que no pasan por alto los ojeadores que los tienen en observación.


La jueza Martel se mostraba especialmente orgullosa porque este proyecto socio-deportivo siga su camino, reconociendo que “ellos sufrieron especialmente la etapa de pandemia cuando no podían practicar el fútbol, su deporte. Preguntaban cuándo podrían encontrarse con el balón”, como ahora han logrado.


Recientemente, el equipo UD Las Palmas D pudo visitar las instalaciones de Barranco Seco y conocer cómo es el recinto de trabajo de un equipo de fútbol profesional. Y quizá algún día alguno de ellos pueda ser en ese recinto anfitrión. Porque si en algo se parece el balón a la imaginación es que para él no existen fronteras.

 

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Las plantillas de la UD Las Palmas y Villa de Santa Brígida posan juntos, con la jueza Reyes Martel y el vicepresidente amarillo Nicolás Ortega (C. Torres)