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71-77: El Granca se lo puso en chino al Madrid

Pese a una buena primera mitad, el conjunto de Pedro Martínez cede en un partido trabado y decidido por el abusivo control de los rebotes del campeón de Europa

  • CBGC CRÓNICAS
  • 07/04/2019 - 19:38
Wilye penetra con decisión en la zona del Real Madrid, durante el encuentro de este domingo en el Gran Canaria Arena (C. Torres)

Juan Pedro Borrego

 

El Gran Canaria vendió cara la derrota ante el Madrid (71-77), peros e queda en una situación delicada en la competición. Los amarillos no pudieron aprovechar los tropiezos de sus perseguidores en la clasificación y pese a un primer tiempo en el que doblegaron al rival y dejaron en solo 27 puntos al equipo de Laso (35-27), sucumbieron en una segunda mitad en la que la falta de control del rebote defensivo pudo ser clave en su derrota.

 

Empezó el partido atascado para los dos conjuntos. La intención por ponerse lo complicado al rival parecía que iba a primera en ambos bandos, en especial para un Gran Canaria capaz incluso de llegar a taponar algún lanzamiento exterior que otras veces hubieran sido ensayos de feria para el rival. La brecha de Eddy Tavares era la única filtración de la retaguardia amarilla en un emparejamiento con Jacob Wiley desigual en altura pero equilibrado por la mayor movilidad del jugador del Granca.

Y aunque las primeras rentas, cortas, eran de los locales, el Madrid castigaba con dureza en la provocación de las faltas personales de los hombres de Pedro Martínez. Al menos eso no es recriminable a un conjunto que se juega la ‘existencia' en la Liga ACB y que necesitaba aprovechar los traspiés de sus perseguidores para aliviar la carga emocional que supone verse en el borde del abismo de la clasificación. Eso no quitaba para que su juego ofensivo también tuviera un dinamismo notable y a pesar de estar casi recién regresado del partido del viernes en Alemania, empezar a castigar con velocidad a un rival que para nada podía argumentar tener las piernas más cansadas por el desplazamiento a las islas. Así se llegaba al primer parcial con un triunfo momentáneo de los locales por 18-14 como mejor noticia y la diferencia desfavorable en las faltas cometidas (7-2), como la nota discordante.

 

En la segunda entrega del partido, la situación en el poste cambió. El techo amarillo, Balvin, se las vería con el alma gemela de Wiley en las filas blancas, Felipe Reyes. Nada cambiaba la situación hasta que Laso decidió una defensa zonal que en lugar de frenar al Granca le motivó una aceleración a base de aciertos desde el arco de 6,75 metros para alcanzar seis puntos de renta (27-21) que suponían un amplio margen en un partido trabado. Empezaba a identificarse el Herbalife con el juego que más le ha caracterizado a lo largo de su historia y aunque en las contras perdía precisión su renta se estiraba a la decena (35-25) a un minuto y 24 segundos el descanso.

 

Machacados a faltas (13 en los locales y 5 en los visitantes), el conjunto de Pedro Martínez no podía bajar la guardia en una segunda mitad del partido que comenzaba con ventaja para ellos de ocho puntos (35-27). Mantener a los blancos en esa velocidad anotadora iba a ser mucho más complicado tras la vuelta de los vestuarios. Rudy Fernández, con el primer triple de los visitantes en el partido, advertía de ello y el Granca empezaba a sentir la necesidad de jugar cara a cara con ataques.

Sólo en un cuarto, el Madrid iba a recuperar la dignidad ofensiva. La artillería blanca hacía daño y con 45-45 en el electrónico todo resultaba nuevamente muy complicado para los isleños que perdían energía a la hora de defender y con ello, sensaciones en el ataque. El dominio del partido se había transferido a los foráneos, abusando al mismo tiempo de rebote en ataque ante un Gran Canaria que se apagaba por momentos y que mantenía el tipo con acciones individuales.

 

El partido se había puesto insoportable para los de Martínez a los que les empezaba a pesar la necesidad de ganar y la capacidad ofensiva de un Madrid que además corregía sus desaciertos con una lluvia de rebotes ofensivos. Wiley recargaba las pilas de los amarillos para no vender barata la derrota y al menos permitir que el partido llegara a los últimos instantes con algo de incertidumbre. La técnica a Hannah lo complicaba más a 3:55 del final (65-69), pero el Gran Canaria arena intentaba jugar su baza para ayudar a un equipo, el suyo, que no tenía margen de error en los lanzamientos, por su carencia en las opciones de capturar rebotes.

Con ese margen, el Madrid ‘navegaba' a gusto cediendo intercambios de canasta en el que sabía que llevaría ventaja como la que mantuvo para cerrar con una nueva derrota amarilla el choque. Y desatar también una oleada de protestas en las gradas con la actuación arbitral.

 

Ficha del partido

 

71 Herbalife Gran Canaria (18+17+14+22): Hannah (19), Rabaseda (1), Strawberry (5), Tillie (3), Wiley (18) -equipo inicial-, Eriksson (7), Vene (8), Balvin (2), Paulí (4), Radicevic y Oliver (4).

 

77 Real Madrid (14+13+24+26): Campazzo (18), Fernández (9), Taylor (9), Randolph (10), Tavares (9) -equipo inicial-, Causeur (9), Carroll (9), Deck, Prepelic, Thompkins (7) y Reyes (4).

 

Árbitros: E. Pérez Pizarro, J.R. García Ortiz y Alberto Baena. Pitaron técnica a Hannah (m. 37).

Incidencias: jornada 26ª de la Liga ACB. Pabellón Gran Canaria Arena. 7.349 espectadores.

Fotos: C. Torres

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 Wilye penetra con decisión en la zona del Real Madrid, durante el encuentro de este domingo en el Gran Canaria Arena (C. Torres)