LA MOVIOLA

Pudo costar muy caro, pero afortunadamente quedó solamente en un susto. El Leganés estuvo muy cerca del gol a los 12 minutos de juego, en una jugada a balón parado. La defensa de la UD Las Palmas, enterrada en su propia área, se despista por completo sobre la posición del que sería rematador de la acción: Zico Buurmeester.
El 10 pepinero se sitúa en una zona intermedia entre los dos más amarillos más avanzados, pero a su alrededor no hay defensor alguno en algunos cinco metros de perímetro. Para colmo, Manu Fuster debe estar en una posición de posible control para dos jugadores atacantes, siendo uno de ellos el ejecutor de la jugada.
Zico llega en solitario hasta el corazón del área y su disparo lo acaba repeliendo el larguero, escupiendo el balón fuera de los dominios de Caro. Solo Sandro sale a su encuentro, pero llega tarde para evitar el disparo.
Si era una jugada preparada por el equipo de asistentes de Rubén Albés, salió perfecta … o casi.



