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La previa

La esperanza es un misil que haga diana

  • CRÓNICAS
  • 11/01/2019 - 19:42
Alineaciones probables de Las Palmas y Osasuna, este sábado en el Estadio de Gran Canaria

Manuel Borrego

El telón de la primera vuelta cae este sábado en el Estadio de Gran Canaria. De aquellos aplausos iniciales, aunque timoratos frente al Reus, se ha pasado a una enorme incertidumbre.

Las Palmas está en una racha hiriente para sus aspiraciones, cayendo ya hasta el ecuador de la clasificación por lo que debe cortarla cuanto antes. Pero todavía quedan muchos puntos por disputar y es el salvavidas al que debe agarrarse el equipo de Paco Herrera. Todo empieza por donde precisamente comenzó el alzamiento del campeonato.

Si algo demostró el conjunto amarillo frente al Rayo Majadahonda es amor propio y voluntad para salir de ese bloqueo en el que sin duda están metidos sus jugadores. La ausencia de un marcador que dé alas, acompañado por una debilidad defensiva impropia de cualquier candidato, es la peor combinación de cuanto ha sucedido en el último cuarto de competición.

Las señales de vida tras Majadahonda deben convertirse en puntos frente a uno de los conjuntos más en forma de la categoría, el CA Osasuna. De las sensaciones a los hechos, como espera el cuerpo técnico de la UD que parece haber encontrado un camino.

El equipo navarro llega a Gran Canaria con un parcial más cercano de 7 victorias, 2 empates y una sola derrota, la cosechada frente al Deportivo. Ha intercambiado con los grancanarios el papel en la Liga. Y ese es un botón de muestra de que con resultados óptimos cualquier situación se puede revertir.

El once ante los rojillos puede ser el mismo o estar inspirado en el que jugó contra el Rayo Majadahonda. Tengo sólo una duda, ha dicho Herrera. Quizá sea la vuelta o no de Sergio Araujo al once titular después de su ausencia en la última jornada. Araujo tiene esa chispa, pero nada funcionará bien si las sensaciones como colectivo no están consolidadas.

El resultado es lo que manda o lo que se demanda, más allá del juego o el estilo. El mejor inicio de la segunda vuelta tendría que ser un buen final de la primera. Un misil que por fin impacte en el blanco y se logre una victoria parcial en esta dura travesía. Porque el tiempo estará pronto en la cuenta atrás.