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OMAR MORETE: "Mi padre me regaló la camiseta que Cruyff llevó en la final de Copa"

El hijo del Puma argentino explora Gran Canaria y augura que el próximo año su padre volverá a la Isla tras más de tres décadas desde su marcha

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  • 16/11/2011 - 19:24

Omar sintió en su interior la llamada de la patria chica. Hace treinta años que abandonó la isla cuando su padre, Carlos Manuel Morete, cerró su ciclo como futbolista de la UD Las Palmas dejando tras su estela 99 goles con el escudo grancanario. El siguiente destino era Sevilla. Él tenía apenas cinco años de edad y aún mantiene en su cabeza detalles de la infancia en la calle Ingeniero Salinas, donde salía a jugar con los amigos. El hijo del Puma está otra vez en Gran Canaria; en realidad ha venido casi como explorador porque trata de convencer a Carlitos para que regrese pues nunca lo hizo. "Todavía me acuerdo bien cuando viajábamos en aquellos aviones a la Península", introduce Daniel Carnevali, el portero sereno de buena memoria. "Yo iba entre Brindisi y Morete, tratando de calmarles. Y ambos realizaban el viaje con los crucifijos en la mano, besándolos y rezando. Tenían mucho miedo a volar. Miguel (Brindisi) lo llevaba mejor, pero a Carlos le superaba. Decía auténticas barbaridades a los pilotos. Sufría mucho dentro de un avión".

Esa es una de las razones por las que Morete no ha regresado a su segunda casa en tantos años. Siempre prometió a los amigos la venida. "Estuvo a punto de hacerlo para conmemorar en 2008 el treinta aniversario de la final de Copa", añade Omar. "Pero a última hora no sé qué pasó. Pero prometo que volverá. El año que viene me lo traigo del brazo".

No podemos aún imaginar la ovación que le aguarda el día que vuelva a mirar a los ojos a la afición grancanaria que cada vez que pronuncia su nombre añade el apellido 'gol'. Omar estará hasta el lunes en la capital reconociendo el terreno y este miércoles, tras superar las horas posteriores al cambio horario, estuvo en el Estadio de Gran Canaria conociendo la nueva instalación. Sintió mucha pena, no obstante, al pasar cerca del Insular donde el Puma fue el abanderado atacante del equipo amarillo de los años setenta.

Todo ese ambiente con aroma a fútbol despertó en Omar la agudeza visual. Le acompañamos a la sala vip del Estadio de Gran Canaria para que conociera parte de la memoria fotográfica del club: "Los internacionales del equipo: Felipe, Gerardo, Germán, ... Mi papá me dijo que era un gran futbolista. Félix, allí está Miguel Brindisi  y ¡Jorge!. Mi padre le tiene en gran estima", nos descubre, "porque le consideraba un futbolista de gran calidad pero sin el nombre que tenía Brindisi, por ejemplo. Siempre recuerda bien los pases que le daba al hueco. ¿Qué fué de él?". Le explicamos, al igual que algunos otros casos de futbolistas a los que iba reconociendo. Omar se marchó de Canarias siendo aún niño, pero domina mucha información sobre la historia de la Unión Deportiva Las Palmas porque se ha documentado desde la distancia. "Nací en Buenos Aires unos meses antes de que mi padre firmara por Las Palmas".

"Esa camiseta me la regaló mi padre", comenta mientras señala la foto de los capitanes de la final de Copa del Rey de 1978. "Estuvo en duda para jugar toda la semana pero finalmente lo hizo", matiza Omar. "Y al final del partido intercambió con Cruyff la indumentaria. Incluso vino con el brazalete de capitán del FC Barcelona". Esa extraordinaria joya es parte de la historia que conserva la famila Morete Markov, al igual que otros recuerdos relacionados con la etapa española de Carlitos.

Omar Morete señala a Cruyff tras recordar que esa camiseta está en su poder como regalo de su padre (BP)

"Mi padre tiene ahora 59 años sigue con sus asuntos en Buenos Aires", apunta Omar. Morete mantiene una vinculación futbolística al ser representante de algunos futbolistas y al estimar la audiencia su participación en las tertulias deportivas porque es un comentarista ingenioso. Omar, en cambio, tiene sus propios amores futbolísticos que difieren de los de su progenitor. "Mi equipo es el Ferrocarril Oeste", verdolaga en consecuencia. "Mis simpatías son para un club modesto que un día fue grande y campeón, cuando actuaba Héctor Cúper, Beto Márcico, Adolfino Cañete, ... En mi época de juventud probé por River Plate y marqué un gol en uno de los partidos, pero no me dediqué al fútbol". Y aunque no lo hizo, habría cubierto la primera norma que reclama Vicente del Bosque: el futbolista debe emocionarse con su profesión. Los Morete lo hacen y por eso sus corazones laten a velocidad cuando todo lo que le rodea se tiñe de amarillo.

Manuel Borrego

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