PERSPECTIVAS 2026-27

La UD proyecta uno de sus peores inicios defensivos en el formato actual de Segunda División
Manuel Borrego
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12/10/2026
Rubén de la Barrera (T.A.)

* La debilidad en retaguardia es ya un ruido ensordedor en el plan de juego de De la Barrera y un aviso anticipado de cambio de ruta del equipo amarillo

A comienzos de temporada, aún incluso cuando el equipo de Rubén de la Barrera estaba en posiciones de gala en la clasificación, advertíamos de “un ruido en el motor” de la UD Las Palmas que podría preocupar si la situación no se corregía. Nos referíamos a la abundante capacidad rematadora de los equipos rivales, ya comprobada incluso en los amistosos de la pretemporada en Marbella.

 

El ruido es ahora casi ensordecedor, porque se añade a ello el alto volumen de goles en contra que acumula un conjunto que pretende ser candidato (16). Y no solo la cuantía, sino también las propias sensaciones externas e internas de un once castigado por bajas, por los resultados y por rivales con dientes largos para acometer el modelo del técnico gallego.

 

A modo de referencia, en Segunda División desde que la Liga se disputa a 42 jornadas, tras 9 partidos los 16 encajados actualmente es la tercera peor cifra de goles en contra. La superan los 21 de 2006-07 en 9 jornadas (etapa de Carlos Sánchez Aguiar, antes del relevo por Juanito Rodríguez) y los 20 de 2012-13 en el mismo número de partidos (primer año de Sergio Lobera).

 

En las dos temporadas precedentes en Segunda A, Las Palmas era una roca defensiva: 4 goles en contra en 9 partidos en 2022-23 (Xavi García Pimienta) y 5 en 2025-26 (Luis García Fernández). 15 goles en contra se localizan en 1997-98 (García Remón).

 

 

A medida que avanzan las jornadas, la vinculación de los goles encajados y los resultados es inequívoca. De esta forma 10 de los 16 tantos en contra se registraron en una franja reciente de campeonato en el que la UD logró 1 punto de 12 posibles. 

 

Caro suma 26 paradas en los 9 partidos, al margen de varios postes rivales y goles anulados que podrían haber incrementado el descrédito defensivo de Las Palmas de una a otra temporada. 

 

De mantenerse la proyección defensiva actual, la UD Las Palmas se desplazaría a una cifra de 74,6 goles encajados en 42 jornadas, cantidad que cambiaría todos los parámetros previstos del proyecto. Sin seguridad defensiva van cayendo todos los pilares, empezando por la seguridad en el juego y el crédito en la ilusión de los aficionados. Nunca es pronto para una crisis y para solucionarla tampoco.

 

En Mallorca, la UD retrasó líneas e intentó hacer algo que en las ocho jornadas precedentes no había exhibido. "Robamos muchísimos balones y hemos hecho daño", sentenció el técnico oponente, Luis García Fernández. El asunto es peliagudo, sin duda.

 

 

 

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