OBITUARIO

La UD Las Palmas ha informado este domingo sobre el fallecimiento de uno de sus célebres porteros, componente del equipo subcampeón de Liga y tercero en Primera: José Luis Ulacia Idiákez.
Nacido en Guipúzcoa (Motrico, 16 de septiembre de 1938), se inició en el fútbol como portero en la playa de Deva, destacando desde sus inicios en los conjuntos de sus orígenes para convertirse en titular de la selección juvenil de Guipuzcoa que jugó la final del Campeonato de España frente a Cataluña en 1955.
El Real Murcia fue su primer club profesional, para iniciar un recorrido. Se lo llevó hasta allí el técnico José Ignacio Urbieta, desoyendo una propuesta para incorporarse a la Real Sociedad. Y el propio entrenador fue quien, en 1958, recomendó a Ulacia para la UD Las Palmas cuando pasó a dirigir al equipo amarillo. El joven guardameta fue compañero de demarcación con Pepín y Antonio Betancort, dos porteros que llegarían a ostentar rango internacional.
Precisamente tras una lesión de Pepín se produjo su debut en Pamplona, ante Osasuna, en febrero de 1959 (2-0), coincidiendo Ulacia con jugadores de la talla de Villar, Manolo Torres, el paraguayo Parodi, el argentino-ecuatoriano Pibe Larra, Alfonso Silva o Macario. Era entrenador en aquel momento Navarro Mazzoti.
Desde entonces, permaneció hasta 1971 como integrante de la plantilla de la UD Las Palmas, recogiendo en su hoja de servicios el ascenso de la temporada 1963-64, con Vicente Dauder, y las posiciones de mayor rango en Primera que alcanzó en su historial la UD Las Palmas.
Ulacia compartió portería con otro portero vasco que marcó época en la UD Las Palmas, José Ignacio Oregui, quedándose ambos a vivir en la capital grancanaria tras colgar los guantes.
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La UD Las Palmas le considera en su nota oficial como uno de los protagonistas del crecimiento deportivo del club durante los años de consolidación en la élite del fútbol español.
Recuerda que defendió la camiseta de la UD Las Palmas en más de 160 partidos oficiales, dejando una huella de compromiso, regularidad y personalidad bajo los palos.
Con un ascenso a la máxima categoría en 1963-64, y con un papel destacado en la salvación, en la temporada 1966-67, formó parte de una generación que llevó al club a su mejor clasificación en Primera División y al prestigioso subcampeonato de Liga de la temporada 1968-69, etapa considerada como una de las más brillantes de la entidad. |





