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"El fútbol me abrazó en Malí"

Ernesto García viajó a la modesta aldea de Salabigoubou para conocer in situ a Diaby y a su réplica africana de Serportero.com. "Fui a enseñar y vengo con un aprendizaje personal. Quedé impresionado de lo que allí he visto"

  • GENTE CON DUENDE
  • 08/03/2017 - 17:36
Ernesto García, con los jóvenes portero de la aldea maliense Salabigoubou (Archivo personal Ernesto García)

Manuel Borrego

"El mejor abrazo que me ha dado el deporte en mi trayectoria lo recibí en Malí" confiesa emocionado Ernesto García, que a comienzos del mes de marzo ha llevado personalmente hasta el país africano sus enseñanzas en la instrucción de guardametas, con el programa internacional de Serportero.com. García, máximo responsable de filiales de la UD Las Palmas en esta parcela, viajó hasta la aldea llamada Salabigoubou, el lugar donde un joven maliense, Diaby, le descubrió a través de internet e imitó el modus operandi en la preparación de jóvenes chicos que quieren crecen bajo los palos. Hubo una promesa del preparador español y por fin el viaje se hizo realidad.

"Fui a enseñar y vengo con más aprendizaje personal. Me ha llenado lo que he visto. Estoy impresionado" reconoce García que durante seis días ayudó a comprender la forma de actuar en la difícil misión del salvavidas de los equipos. "Llevo toda mi vida en la portería. Y a pesar de haber estado en buenos clubes, siempre me sufrí bastante en mi posición. Eché de menos a un entrenador específico de porteros que, en mi caso, yo viera que cree en el trabajo y que en los momentos malos tendría recursos para encontrar las respuestas. La presión y la ansiedad son lastres con los que juega el portero. Yo ahora soy yo quien tengo esos conocimientos, por lo que creí oportuno ayudar a estos chicos".

Esos jóvenes deportistas de Malí, que ahora tienen guantes con los que acompañar a su humilde dotación futbolística, también tienen nuevas herramientas para seguir ellos abrazándose también al fútbol. La ‘culpa' de todo la tiene un joven de 19 años, Diaby, el alumno instructor de Ernesto García, que fue su embajador en la modesta aldea y, también, su acompañante cuando García acudió a Bamako a dar una clase magistral a los porteros de uno de los equipos profesionales del país.

Mi sombra en Salabigoubou

"Yo estoy disfrutando muchísimo con los niños, con los chavales, entrenándoles con mis métodos. Diaby es mi sombra. Allí encontré a unos chicos desbordados de ilusión, con una energía incalculable, agradecidos por nuestra presencia en su zona ... todo eso ha sido lo mejor que me ha dado el fútbol. Todo empezó hace cinco años con un clinic que desarrollamos en San Mateo ... y ahora estamos viendo las camisetas de Serportero y el proyecto nuestro desarrollándose en Malí. Ellos lo han hecho reproduciendo, con sus humildes métodos, lo que han visto en la red. Me doy cuenta de que este proyecto no tiene fronteras".

Viajar a Malí tiene sus riesgos. García y su colaborador David Alamo lo hicieron después de un exhaustivo tratamiento preventivo antes de entrar en Africa. Y con la suerte adicional de que la zona de Bamako y de la aldea donde reside Diaby no existen los conocidos conflictos del país, sin riesgo como en otras zonas.

"Estoy en una etapa de mi vida en la que me siento muy feliz al conocer lo que puedo aportar. Y para poder ayudar a los porteros, yo también tengo que crecer en mi estatura tanto en conocimientos como en vivencias. Por ello", añade, "esta experiencia me ha servido a nivel profesional y personal. Los porteros malienses me han demostrado que estoy haciendo cosas con significado tanto aquí como en cualquier parte del planeta", puntualiza al explicar el por qué de la expansión continental de Serportero.com

El secreto de Diaby

"Lo que me ha unido a Diaby es la metodología, porque los elementos que he creado para trabajar con los porteros son artesanales, con objetos reciclados. Y él ha podido imitarlos allí. Si hubiese optado por utilizar herramientas sofisticadas, entonces no habría así probablemente. No se habría fijado. Y, por otro lado, porque la manera de transmitir el método a mis porteros. Diaby recibió la emoción de mis palabras en un momento débil (quería abandonar la enseñanza) y al ver mi entusiasmo se enganchó", explica.

"A Diaby, en mi llegada, le costaba mirarme a los ojos. Estaba tímido. Pero después ese momento me encontré una persona muy inteligente, madura a nivel personal, con grandes valores y humildad. Tiene ganas de aprender. Sabe hablar español de forma autodidacta, porque lo aprendió con las canciones de Alejandro Sanz y educándose viendo telenovelas. Hoy es capaz de dominar el castellano y servir como interlocutor. Y es capaz de traducir mis mensajes a los chavales. Su traducción oral y gestual era instantáneo. No tenía ni qué pensarla. Me seguía como si fuera una sombra. El transmitía igual que yo. Fue más fácil para mí trabajar con los chicos de su aldea que con los profesionales del club de Bamako".

Por todo ello "cuando llegué a la aldea para entrenarles me di cuenta que las medidas de corrección no me costaban porque Diaby las había avanzado con la exposición de mis vídeos"

Ernesto, con los porteros de canteras del ASB de Bamako. Utilizan prendas de Serportero.com para un clinic especial

El fútbol es una religión

"Nada más entrar en la aldea unos 400 niños y jóvenes nos esperaban; aplaudían en la entrada. Me quedé maravillado de su educación, del orden colectivo, de la disciplina, del respeto hacia la jerarquía, ... a todos los niveles. También a nivel deportivo. Lo que aquí sería la plaza del pueblo, allí era un campo de fútbol, de tierra, con portería de palos. Ví en Bamako muchos campos de fútbol y muchos niños jugando, de sol a sol. Bamako es una ciudad que no está asfaltada, cargada de polvo rojo y 45 grados al sol en marzo. Pero donde quiera que mires hay niños jugando al mundo en solares, con dos porterías de palo, hierro o dos piedras. El fútbol es una religión en Malí"

"No vi hambruna, pero sí necesidades", reconoce Ernesto García al describir la situación de los malienses. "El fútbol es su tema favorito. Los taxistas sólo hablan de fútbol, la gente también. Conocen a la UD Las Palmas, a cada uno de sus jugadores, a los otros equipos. De la Liga española saben muchísimo. El fútbol les une".

Ese primer contacto físico entre los responsables de Serportero.com y Diaby es sólo el comienzo. "Me dijo al regresar a Canarias que después de mi estancia allí, él tenía respuestas a muchas preguntas que se hacía. Eso me ha llenado porque hemos cubierto un objetivo. Le da sentido también a lo que aquí estamos haciendo. Siempre le digo a mis porteros que cuando uno sabe lo que está haciendo está cerca de dominar lo que quiere hacer. Todo cobra sentido".

"Los niños me decían en su lengua ‘tuabú' que significa blanco. Algunos, aunque parezca increíble, no habían visto jamás en sus vidas a un tuabú. Cuando me vieron en la aldea se escondían en las esquinas y me llamaban. Si yo les respondía asomaban felices, radiantes. Esa fuerza en la mirada no se puede olvidar". Sus memorias de Africa sólo han cubierto el inicio. Episodio I.

Fotos: Archivo personal Ernesto García

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