NÉSTOR CHÉ GARCÍA

Abatido, con la mirada perdida, el entrenador del Gran Canaria asume el duro golpe de no haber logrado el objetivo de la salvación. Néstor García reconoció que “con respecto al partido hay poco que decir” en alusión al 105-81 logrado por el Valencia Basket. “Tiene un equipazo, con jugadores de gran nivel. Es un equipo top de Euroliga, tiene un gran entrenador. Nos dominaron todo el tiempo; la diferencia de nivel de juego hizo que ganaran ampliamente y manejaran el partido como quiso”.
Admitió que “estoy muy mal, tristísimo. Pido disculpas a la isla, porque a nivel personal me han tratado como si llevara años en el club”. García rememoró que tres partidos se han ido “sobre el final. A la larga lo terminas pagando en una liga tan pareja como esta”.
“Tengo mucha vergüenza deportiva porque no pudimos alcanzar el sueño que queríamos todo”, relató con voz quebrada el preparador argentino.
“El vestuario está muy mal, muy triste. Hay mucho silencio. Este deporte es así. Estamos todos muy dolidos, porque más allá de que dependía de nosotros, teníamos otras posibilidades que se nos cayeron en el último segundo. Es un dolor enorme el que todos tenemos; estamos sin palabras”, culminó.




