
Permanencia, modelo y afición entregada, cimientos para cerrar una campaña que a medio camino es extraordinaria
Manuel Borrego
En la primera mitad de nuevo año, la UD Las Palmas debe mantener sólidos los tres pilares que sostienen con firmeza el actual proyecto en Primera División. Incluso más allá de los nombres individuales de los futbolistas, la fuerza del equipo reside en su un estilo, un criterio técnico y un respaldo popular como no había conocido antes.
El proyecto deportivo es fundamental y pasa por la permanencia en la categoría para alcanzar la fecha del 75 aniversario de la fundación del club (22 de agosto de 2024) con el billete de reválida en la máxima categoría.
Tal como se estructura el fútbol actual, los ingresos en la Primera División junto a una política de gasto controlada hace posible la pervivencia saneada del club en este ilusionante ciclo que comenzó tras el ascenso de 2023.
El proyecto deportivo se basa en el equipo y no individualidades. Y en la proyección de jugadores con hambre de éxitos.
La segunda columna está en el banquillo, en el modelo implantado por García Pimienta que está dando los mejores frutos al club en las dos últimas décadas. El entrenador ha firmado una renovación con un crédito personal creciente a nivel nacional. Sus logros en la UD Las Palmas son cuantiosos, aunque el tiempo dirá si afrontará los muchos retos que todavía el equipo tiene en su camino.
La zapata principal del edificio actual la representa el respaldo de la grada como no antes había ocurrido. El cierre del año 2023 arroja un extraordinario promedio anual del 70,9% de aforo cubierto en el Estadio de Gran Canaria (22.991 personas), una oleada de amarillos unidos a la causa de un equipo que no tiene definidas sus fronteras.
Permanencia, modelo y afición, tres pilares que deben permanecer intacto incluso por los pequeños terremotos … que pasan de largo.



