
M. B.
El factor suerte, aunque sea efímero o pasajero, cuenta. De ello pueden hablar también los jugadores amarillos que en diversos partidos han visto cómo algunos sus intentos (puntería o no) los rechazaban los porteros rivales y también la carpintería adversaria.
En nueve encuentros del calendario disputados, Las Palmas suma ya seis lanzamientos a los postes (dos de Viera, dos de Álvaro Jiménez, uno de Moleiroy otro de Eric Curbelo). Es una cifra elevada, porque podría haber mejorado también la cosecha de tantos y de puntos. También con seis está el Deportivo Alavés.
Sólo el Racing de Santander (8 lanzamientos a la madera) supera esta cifra de rechazos que presentan los futbolistas de García Pimienta. Los dos últimos han sido obras de Viera, como el pasado sábado cuando su disparo inalcanzable lo repelió el madero vertical de la Grada Curva.
La finalización de las jugadas representa un síntoma de buena salud en el juego colectivo. La precisión del remate es otro asunto, que depende más de lo individual o la inspiración del momento.
La Liga concede 80 disparos realizados a los amarillos (39 a portería), con un promedio de casi 10 por encuentro.
Y la cosecha de puntos es, pese a todo, proporcional a los objetivos. Una semana más el equipo sigue instalado en posiciones de pelea máxima que toca reforzar en Lugo, donde este miércoles se alcanza el décimo episodio.



