
Manuel Borrego
En época de pandemia, con imprevisibles acontecimientos, se ha comprobado que nada es seguro. En el camino, cualquier sorpresa. Los preparativos de la UD Las Palmas a modo de ensayos ya han acabado. Y la semana se dirige al encuentro de las nueve de la noche del próximo domingo, ante un amenazante Valladolid.
“Estamos a cero en la clasificación, como todos los demás”, recordó Pepe Mel tras la culminación del stage en Marbella. Allí Las Palmas dejó buenas sensaciones y óptimos resultados.
Y de todo aquello y de los últimos amistosos ante San Mateo y Tamaraceite, comienza a emerger un once que, si no es el posible titular en el inicio del campeonato, lo parece.
La primera conclusión previa es que vence el modelo con cuatro centrales, después de unas primeras observaciones con un sistema de tres zagueros en línea y dos laterales.
La referencia del encuentro ante el San Mateo parece ser la más próxima al de la recepción del Valladolid. Alvaro Lemos, Raúl Navas, Erick Ferigra y Benito Ramírez se perfilan como cuarteto para proteger a Raúl Fernández. Loiodice, Sergio Ruiz y Maikel Mesa, en el triángulo del bloque central. Las bandas para Peñaranda y Pejiño mientras Jesé queda por delante como ariete.
En el camino, más futbolistas como opciones como los centrales Alex Suárez y Eric Curbelo, los centrocampistas Kirian u Oscar Clemente … o hasta el mismo Alberto Moleiro, sin duda el jugador de cantera con paso más decidido en el verano.
Una semana tiene el entrenador para certificar sus decisiones en un equipo que zarpa enviando ilusiones a la grada. La campaña de abonados es el botón de muestra.



