
B.P.
Desde su presentación Pepe Mel advirtió que su esquema de juego iba a ser inflexible, el tradicional con dos delanteros arriba. Rubén y ... E incluso llegó a insinuar que no tendría problemas en habilitar un tridente acompañando con Mir y Araujo.
Todo estaba condicionado a las circunstancias del juego. Pero éstas han ido en contra de sus propias palabras o planteamientos. La abundancia de contratiempos encontrados en apenas tres partidos han cambiado conceptos o han mostrado segundas opciones.
En Los Cármenes no tenía otra. Sin alas y con el segundo delantero teórico entre interrogantes, el técnico optó por mostrar un esquema B que no le estaba dando malos resultados ante un Gramada que hasta el minuto 89 no vio puerta.
Del 4-4-2 Las Palmas pasó al 4-2-3-1 ante el Granada. El plan auxiliar del entrenador parece tener aspecto de puntual o transitorio porque en la próxima jornada, frente al Elche, ya tiene disponible a Mir y aparecen al menos dos jugadores que perfilan por las alas como son Lemos y Fidel.
A las dificultades propias que conoció con tanta distancia del objetivo se siguen sumando otras en el camino que merman las facultades del equipo. Pero soluciones también las hay.



