
El campo que visita este sábado Las Palmas Atlético fue escenario de un incidente bochornoso en febrero de 2015
B.P.
Las Palmas Atlético visitará el próximo sábado (18.30 hora canaria) el estadio sanluqueño de El Palmar, para afrontar allí el encuentro de vuelta de las semifinales de la Promoción de ascenso a Segunda B. El equipo filial amarillo tiene que defender allí una ventaja de dos goles (3-1 en el Juan Guedes), en un partido limpio salvo un conato de incidente al descanso, cuando miembros de la delegación del equipo andaluz llegaron hasta las puertas del vestuario del filial amarillo en estado de inexplicable enojo. Todo quedó en nada, afortunadamente, aunque Mingo Oramas confesó que hubo diálogo entre los dos entrenadores para calmar el ambiente en vestuarios.
En el repaso de la temporada del Sanluqueño, la red descubre un grave incidente ocurrido en febrero de 2015 en el estadio andaluz. CeutaDeportiva.com narra con lujo de detalles la agresión sufrida en aquel lugar por el entrenador del conjunto norteafricano, José Antonio Asián, y señala directamente al padre de uno de los futbolistas del equipo local como presunto agresor: Juanmi, autor del gol sanluqueño este domingo en el Juan Guedes.
Asián sufrió una fisura nasal, luego de ser atendido en el terreno de juego cuando estaba caído, sin conocimiento. Pudo incluso llegar la situación a una tangana entre los protagonistas.
Todo ello, sin que el colegiado sevillano Verdugo Dorado dejara constancia en el acta del partido. El incidente suscitó una oleada de publicaciones y las llamativas declaraciones del entrenador local al señalar que su colega no debió dirigirse a los aficionados de la grada de El Palmar.
El Sanluqueño hizo pública varios comunicados, en los que lamentó los hechos aunque en uno de ellos habla de "supuesta agresión" al técnico visitante, considerando sus argumentos "faltos de veracidad" e "inexactos".

La nota pública del técnico agredido
El entrenador agredido, José Antonio Asián -que es sobrino del ex entrenador de la UD Las Palmas, Manolo Cardo- acabó por emitir una nota pública basada en cinco puntos:
1º.- Son rotundamente falsas las afirmaciones que se hace por parte del club Atlético Sanluqueño sobre que yo subí a la grada para agredir a aficionados locales. Es difícilmente creíble que ante la presencia de más de un centenar de aficionados del equipo local me atreva a subir a la grada para agredir a los mismos. Procedo a relatar nuevamente como sucedieron los hechos: "Una vez finalizado el partido y para evitar cualquier tipo de incidente me dirigí al centro del terreno de juego para conminar a mis jugadores a ingresar en el vestuario. En este trayecto fui saludando a todos los componentes del cuadro técnico del Atlético Sanluqueño (con los que me une una buena amistad), mientras arreciaban los insultos y descalificaciones de todo tipo a medida que los jugadores iban llegando al vestuario. Al entrar yo mismo al vestuario me dirigí a los aficionados más próximos que desde lo alto de la grada seguían insultando gravemente con objeto de que cesaran en los insultos. A partir de ese instante comienzan las agresiones hacia mi persona desde lo alto de la grada. Recibo todo tipo de golpes en la cabeza y en la cara y un fuerte impacto en la espalda realizado desde el terreno de juego. Dicho golpe me proyecta hacia los agresores que aumentan las agresiones y golpes hasta dejarme inconsciente y con una importante hemorragia nasal. Me desplomo sobre el terreno de juego y a partir de ahí no recuerdo nada, siendo asistido por servicios sanitarios y por miembros de mi equipo". Este es el relato verdadero de los hechos
2º.- Ante las manifestaciones realizadas por el club local de que varios testigos y agentes del orden habrían dado fe de que subí a la grada para agredir a aficionados locales, me pregunto. ¿Por qué ninguno de ellos ha denunciado los hechos?, ¿Dónde está el atestado policial que recoge los mismos?, ¿Por qué los agentes del orden no intervienen para evitar la riña tumultuaria?. Si ello es así solicito al club Atlético Sanluqueño la aportación de las pertinentes pruebas.
3º.- Quiero recordar que la víctima de todo lo ocurrido he sido yo. Describo el parte de lesiones: "Edema y dolor nasal con epistaxis. Dolor cervical. Radiografías cervicales, cráneo y huesos propios. Fisura de huesos propios. Rectificación cervical. Collarín cervical y férula nasal". Dicho informe no deja lugar a dudas sobre la seriedad de las lesiones recibidas por mí en los incidentes.
4º.- Aunque en un primer momento estuve reflexionando sobre la presentación de la denuncia, visto el desarrollo posterior de los acontecimientos y el insidioso comunicado que ha publicado el club Atlético Sanluqueño en el que me hace responsable de todos los hechos y en el que se me califica como agresor, y ante el deterioro de mi propia imagen y el honor que se está produciendo, anuncio que me reservo el derecho a interponer cuantas acciones judiciales me correspondan en amparo de mis legítimos intereses.
5º.- La trayectoria profesional de José Antonio Asián Cardo en el mundo del fútbol es larga y prolífica. Son más de cuarenta años como jugador y entrenador. Todo este tiempo he estado dedicado a la defensa de la nobleza y la pureza de este deporte. Son muchos los clubes en los que he militado y con todos mantengo una buena relación. No puedo permitir que se ponga en duda mi honorabilidad y mi profesionalidad con la difusión de falsos hechos que ponen en tela de juicio mi conducta deportiva. Con el propio club Atlético Sanluqueño he mantenido siempre una gran relación pues en su seno hay varios componentes con los que he trabajado anteriormente. No puedo entender este ataque hacia mi persona por parte de este club.
6º.- Entiendo que en los tiempos actuales es deber de los profesionales extremar las precauciones para evitar cualquier manifestación violenta en un recinto deportivo. Lejos de ello, el comunicado del club Atlético Sanluqueño parece legitimar las acciones violentas que los aficionados perpetraron el pasado domingo en el estadio El Palmar.
7º.- Finalmente he de decir que por mi parte espero una pública rectificación por parte del club Atlético Sanluqueño en aras de dar definitivo carpetazo a este desagradable asunto.



