
La UD Las Palmas obliga a toda su cadena a actuar en partidillos o entrenamientos con protecciones. Este miércoles, en Maspalomas, las espinilleras sólo las usaron los futbolistas del filial
M.B.
En el fútbol profesional, con lo que existe en juego, todos los detalles son importantes, por irrelevantes que puedan parecer. Este miércoles, en un partido amistoso celebrado en Maspalomas, la primera plantilla de la UD Las Palmas fue desleal a la norma número 7 de hábitos de jugadores, documento que el departamento de formación y captación insiste en aplicar a todos sus futbolistas: "Es de obligado cumplimiento utilizar las protecciones (espinilleras) en entrenamientos, partidos oficiales y amistosos", recoge.
En Maspalomas, los 29 futbolistas que participaron con Las Palmas Atlético usaron las protecciones habituales en sus encuentros. En el rectángulo opuesto, los jugadores de campo organizados Quique Setién realizaron el entrenamiento tan intenso en el juego sin esa herramienta propia del jugador de fútbol. Las imágenes del partidillo hablan en solitario.

Llamó la atención este hecho al tratarse de uno de los pocos encuentros amistosos que han disputado el primer equipo y su filial esta temporada, el primero con el nuevo entrenador. Incluso Matías Dumpiérrez, centrocampista que se entrena con la primera plantilla y que participó con Las Palmas Atlético, realizó el trabajo como el resto de sus compañeros.
Por fortuna no hubo que lamentar ninguna incidencia. Aunque fue precisamente un jugador de Las Palmas Atleti, Raúl Alemán, quien recibió un duro golpe de Garrido en un balón dividido. Por ese impacto se vio obligado a dejar el encuentro.
En filiales de UD Las Palmas hay mucha sensibilidad con este asunto. En cada una de las presentaciones, en cada uno de los actos de bienvenida a los nuevos jugadores que se integran en el club, el director de formación, Tonono Rodríguez, insiste a los deportistas en llevar hábitos correctos para la formación de futbolista, tanto fuera como dentro de las canchas de juego. Y en la normativa está subrayada el apéndice del que hoy nos ocupamos: la norma 7.
En la memoria de la entidad existe un amplio expediente de graves lesiones producidas en partidos de preparación como el de Maspalomas. Hace apenas cuatro temporadas se vivió en el campo del Barrio Atlántico un acontecimiento que marcó la insistencia en el uso de espinilleras. En un partido amistoso de pretemporada del equipo regional, su jugador Kilian, se acercó al banquillo y sin que nadie se percatara se desprendió de unas espinilleras que le estaban resultando incómodas. Apenas unos minutos después, en un balón dividido con un adversario, sufría fractura de tibia y peroné, que incluso le llevó al quirófano de Santa Catalina. Es un recuerdo reciente que ha avivado la norma, aunque en el primer equipo al menos este miércoles no ha calado.



