
El club mantuvo una reunión con el concejal de deportes, que asume el proyecto de remodelación del campo de lucha
B.P.
La posibilidad de cubrir el terrero actual de lucha canaria del Polideportivo de La Presa vuelve a tomar cuerpo. Días pasados, el directivo del CL Adargoma, Juan Mujica -ex presidente de la decana entidad- mantuvo una reunión con el concejal de Deportes de la capital grananaria, Aridany Romero. La conclusión de la cita es que el proyecto de remodelar el actual campo de lucha canaria del Paseo de San José vuelve a ser una posibilidad abierta y en el preámbulo de su ejecución.
Según los estudios técnicos realizados en la ubicación actual del terrero, se podría encontrar un firme a quince metros de profundidad del lugar donde está instalado el círculo de brega. A partir de ese nivel podría iniciarse la cimentación de la estructura donde descansaría la futura cubierta. En caso de que ésta no se realice, también sigue en pie la posibilidad de llevar el terrero al solar alternativo del Polideportivo de La Presa, apenas a unos 30 metros de distancia. Pero allí se tendría que elevar un terrero cubierto completo.
El Adargoma, en un comunicado oficial, admite que tras esta reunión -que es continuidad de la que el club tuvo hace unos meses con el alcalde saliente, Juan José Cardona-, el terrero de La Presa se encuentra "a un paso" de techarse. En el encuentro con el edil de deportes se trasladó al club que a comienzos de 2016 sería el momento en que se tomaría la decisión de cómo ha de ser la cubierta del centro luchístico de la capital grancanaria.
"Sería realmente un hecho histórico", afirma el club a través de un escrito de Juan Mujica, que en su nonagésimo aniversario "pudiera tener un terrero techado para el público y luchadores".
La cubierta de La Presa se ha convertido en una reivindicación histórica para el club fundado en 1926. Las frías temperaturas nocturnas todo el año, la humedad y el viento hacen que el aficionado sea inconstante en sus graderíos de cemento. La pasada temporada, el Adargoma tuvo un balance muy bajo de afluencia de espectadores a sus encuentros, convirtiéndose este argumento en uno de los puntos en que se apoyó el club para renunciar en 2015-16 a salir en la máxima categoría luchística de Gran Canaria.




