CHRISTIAN DÍAZ

El Gran Canaria de baloncesto realizó este jueves la ofrenda floral a la Virgen del Pino, protocolo ya tradicional antes de la disputa del primer encuentro oficial. La renovada plantilla se desplazó a Teror, en espera de jugar un último amistoso y empezar la Liga de Primera FEB.
Christian Díaz fue el portavoz del grupo, comentando en lo personal que estaba contento de acudir con el equipo a Teror, porque “ha sido un momento especial” el realizar “la ofrenda vistiendo de amarillo”.
“Han sido muchísimos años intentando volver a casa. Había empezado en el Granca en la categoría más base. Estoy disfrutando. La afición irá a más”, comentó el jugador grancanario.
“Me llena el corazón ver a mis familiares y amigos en la grada del Gran Canaria Arena”, explicó. “Tenemos muy buena plantilla y cuerpo técnico. Y, sobre todo, somos conscientes en la Liga que competimos. No podemos dejar un minuto de descanso en los partidos”.
“El ambiente que se respira en el vestuario es el de una familia. Es una de las cosas más importantes para conseguir el objetivo que tenemos”, añadió. “Tenemos muchas ganas de jugar en casa y poder empezar la liga delante de nuestra afición es un orgullo. La gente está muy volcada”.
“El entrenador es extraordinaria. Es muy humano y eso facilita mucho, aunque luego te da un grito y te pone en tu sitio. Nos partiremos la cara por una persona como él”, comentó Díaz que “espero un inicio bonito de temporada”.




