EL DANDY DEL PARTIDO

En un momento de inevitable preocupación por las abundantes bajas que se acumulan en la zona defensiva, Giovanni Bonfanti ha aparecido en la competición con signos de experiencia, autoridad y de una adaptación exprés al proyecto. De la Barrera optó en Cádiz por el italiano para hacer dupla en el eje central de la defensa con Juanma Herzog, posibilidad que podría haber alterado con el zurdo lateral Enrique Clemente.
Pero ambas decisiones rozaron la perfección en el encuentro del viejo Carranza. En el caso del maresciallo (mariscal) Bonfanti fue ganador de abundantes duelos aéreos y a ras de suelo. El peligro de un rival -que mostró muchas debilidades otra vez ante Las Palmas- llegó en dos remates de cabeza y en la aciaga acción del portero Caro, que felizmente pudo reparar con una escalofriante parada.
Bonfanti fue dandy del encuentro del sábado no solo por esa seguridad con la marca tradicional de los zagueros italianos. Tuvo también visión para interpretar los huecos en el centro del campo y avanzar con el balón de forma autoritaria, con buen juicio además para distribuirlo. E, incluso, estuvo en el sitio exacto para anotar un tanto que no subió al marcador por esas cosas del fútbol moderno, tras la mano involuntaria de Taisei Miyashiro en el instante previo.
La actuación de Bonfanti en Cádiz le debe dar energía para mantener crecimiento en el proyecto de la UD Las Palmas. Ha subido el precio de la titularidad en las plazas centrales de una plantilla que en la quinta jornada tiene piezas ajustadas y un arsenal de preocupaciones en la enfermería.



