EL DANDY DEL PARTIDO

No se podrá discutir que todos los focos de Cádiz se dirigieron a Kirian Rodríguez, por sus goles, oportunismo, liderazgo y momento de forma. Es el Kirian en estado creciente, curiosamente como ocurrió en el epílogo de la Liga de 2023. Hay que cruzar los dedos ante tan optimista señal.
Pero detrás de su juego está no solo el estado de confianza personal, sino la escolta que recibió por parte del italiano Lorenzo Amatucci. El joven centrocampista va a tener que multiplicarse como hizo en el viejo Carranza, donde fue el jugador de la medular con mayor vocación defensiva o de contención de los alineados.
Ya no tiene a su lado a Enzo Loiodice, con el que ha formado tándem complementario en los mejores momentos de la temporada amarilla. Ahora Amatucci tiene que abarcar más y, con su juego de apoyo, permitir pensar y avanzar metros a jugadores como Kirian o Manu Fuster.
En el 1-1 de Cádiz está el gran disparo de Kirian, de lo mejor de la temporada de todo el equipo. Pero pasa de puntillas la intervención de Amatucci en el robo del balón en pleno territorio gaditano. En esa acción empezó la remontada de la UD Las Palmas que mereció un mayor resultado del obtenido.
Amatucci como dandy del encuentro es una referencia del juego tras los bastidores, ese que no se ve y que suma como lluvia fina. Incluso hubo un detalle de madurez cuando el veterano Lucas Pérez trató de ponerlo nervioso con una actitud poco deportiva, echando los focos del público sobre un joven italiano que respondió con calma, con la mirada limpia del que no entra en el otro fútbol.
Lorenzo llegó a Gran Canaria cedido para aprender. Ahora, incluso, está enseñando.



