PERSPECTIVAS 2026-27

Aimar Domínguez (generación de 2007) es una de las jóvenes piezas de la cantera de la UD Las Palmas que tendrá la oportunidad de ser observado por el nuevo cuerpo técnico del equipo profesional. A sus 19 años ha despuntado en el reciente de la División de Honor del club, que campeonó una vez más en la Liga de Canarias y que se fajó en Copa del Rey y de Campeones a nivel nacional.
El centrocampista grancanario fue uno de los líderes en el campo para el técnico del juvenil, Héctor Nuez. Representa Aimar a esa gama de futbolistas muy UD Las Palmas, con vocación de ataque como enganche o llegador desde segunda línea. Aunque su característica más llamativa pueda ser el eje de gravedad bajo, que le permite gestionar el balón con habilidad muy cerca de la superficie, con movimientos sorpresivos para aquellos a los que se encarguen defender. Ese recurso técnico enriquece su juego, con la posibilidad de realizar cambios de dirección o giros explosivos, con los que pretende generar incertidumbre en las zonas cercanas al área.
Aunque algunos radares sitúan a Aimar como mediocentro, su posición más avanzada le otorga pase de gol y remates (7 tantos en la competición regular). En el stage de pretemporada está en el grupo de jugadores de cantera para ser observados. Aunque la realidad es que el nombre de Domínguez está rondando en los despachos de la dirección deportiva del club desde hace tiempo. Fue componente de la expedición a San Antonio (Texas), para el amistoso del final de temporada de 2025 y ya ha debutado -incluso anotando- en Las Palmas C, a las órdenes de José Antonio Robaina.

La afición de la UD está por descubrir a este futbolista de carácter noble, resistente a las habituales entradas adversarias y que aspira a dejar una huella en la UD como la del otro Aimar, en Mestalla … ese que tanto admiraba Kirian Rodríguez en sus años mozos.



