LIGA ACB

* El conjunto amarillo se desorienta por completo en su último partido como local y sufre una pérdida inesperada frente al Manresa
Peligrosa, muy peligrosa la derrota que cosechó este sábado el Gran Canaria. Los amarillos necesitaban ganar para que la esperanza de la permanencia en la Liga ACB creciera, pero volvió a fallar ante su público. Los males de toda la temporada no se han resuelto y de ello se aprovechó Manresa, para fraguar una victoria aprovechándose de la ansiedad y los nervios de su rival. El marcador final (80-87) deja al equipo de Néstor García comiéndose las uñas, en espera de otros marcadores y a expensas de visitar al Valencia en el epílogo de la competición.
No salió fino a pista el Gran Canaria, reiterando abundantes errores y precipitación en su ataque. Y en defensa, además, era indulgente, sin contundencia para frenar las primeras ventajas del Manresa. Solo Metu tenía algo de calma para elegir un mejor final de las jugadas. Precisamente fue él quien situó la primera ventaja local (12-11) en un primer cuarto de mucho toma y daca. Y como característica general para los dos equipos: cero aciertos en el tiro exterior.
Néstor García movió pronto su banquillo, aunque no encontraba al jugador que encendiera la mecha en ataque. Ni siquiera Wong, que además cometió dos faltas personales en solo 6 minutos en pista. Ya no volvería hasta la segunda parte. Con ese viento racheado en el juego, un tan importante partido deambulaba de forma peligrosa para el Gran Canaria.
La ausencia de confianza en el tiro de Ziga Samar, al que en esta ocasión se le brindó tempranas oportunidades en el encuentro, fue otra característica en el primer periodo. Hasta el punto de que el técnico argentino tomó la decisión de probar con Albicy y Jefferson a la vez para construir las jugadas.
Tampoco estaba acertado en el tiro Manresa, aunque el primer triple del partido fue visitante (24-29), después de una colección de errores mutuos. El modelo de encuentro le iba más al conjunto visitante ante un rival que recuperaba parcialmente su peor versión, sin ordenar su juego en ataque y siendo generoso en las concesiones defensivas, especialmente en el rebote.
El Gran Canaria se fue al descanso con desventaja de 7 puntos (35-42) y un desastroso parcial de 0 canastas triples después de 13 intentos. Solo en el juego interior daba sensaciones de poder, con los 12 puntos de Metu y 11 de Tobey.
La brecha se abrió hasta los 12 puntos (39-51) en el inicio del segundo periodo, con tres triples visitantes. Néstor García se alertó y pidió tiempo muerto al comprobar una nueva desorientación total de su equipo, con perdidas en ataque y rebotes defensivos no conquistados como añadido.
La situación se había vuelto peliaguda para el Gran Canaria. Los primeros 2 puntos de Brussino llegaron en el minuto 25 de juego. El primer triple local, obra de Wong, llegó a falta de 11 minutos tras 14 intentos (54-62), antes de que Manresa lograra su nuevo techo (54-69) y elevara también el ambiente de ansiedad en el pabellón.
Manresa no levantaba el pie del acelerador y el Gran Canaria entraba ya en situación dramática cuando a 8 minutos su rival seguía fugándose en el marcador (57-75). Con un parcial 8-0, el Gran Canaria levantó la mirada a falta de 6 minutos.
Cada balón se convirtió en un partido en sí mismo y la intensidad que no se había visto en otros momentos, apareció cuando ya todo parecía perdido. Pero el Manresa calculó bien su renta, estiró las posesiones e impidió que el Gran Canaria disfrutara de una séptima vida.
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Alineaciones
Gran Canaria: Albicy (5), Robertson (3), Brussino (13), Tobey (13), Metu (15) -equipo inicial-, Wong (17), Eric Vila (2), Samar (0), Alocén (0), Pelos (8), Jefferson (4) y Miteo (-)
Manresa: Akobundu (2), Bassas (4), Reyes (8), Knudsen (0), Brooks (14) -quinteto inicial-, Duke Jr. (21), Ubal (5), Steinbergs (3), Paulicap (2), Oriola (3), Obasohan (13) y Pérez (12)
Marcador cada diez minutos: 22-21, 35-42, descanso, 57-69 y 80-87, final
Árbitros: Antonio Conde, Alberto Sánchez Sixto y Esperanza Mendoza
Pormenores: Penúltima jornada de la fase regular de la Liga ACB, disputado en el Gran Canaria Arena (7.611 espectadores) |





