EFEMÉRIDE

Joan Pera Vila (Calella, 15 de octubre de 1960) está de efeméride al cumplir tal día como hoy el cuadragésimo aniversario desde su llegada a Gran Canaria. Lo hizo con 25 años como alero para ponerse a las órdenes de Joaquín Costa. Curiosamente en aquel momento, el objetivo del equipo era recuperar la condición de club de la ACB, perdido en otro descenso.
Pera Vila se incorporó al proyecto amarillo después de su paso por el Espanyol -entonces con fértil sección de baloncesto-. Coincidió su llegada con otros refuerzos nacionales como Joaquín Ruiz Lorente (base promesa de 20 años procedente del Zaragoza) y Carlos Pérez (pívot que había actuado en el Mataró), entonces bajo la denominación Coronas Las Palmas.
Su intención como jugador isleño era para una temporada, pero se prolongó en el tiempo como miembro del equipo hasta 1992, momento de la reconversión del club en sociedad anónima deportiva. Y más tarde, en 1995, para relevar en el puesto de delegado al recordado Miguel Ángel López, Langue, cargo que sigue ostentando.
En esa etapa ha podido colaborar estrechamente con entrenadores como Pedro Martínez en sus diversas etapas, Aíto García Reneses, Porfirio Fisac, Jaka Lakovic, Manuel Hussein, Víctor García, -ahora asistente de Bruno Savignani-, Salva Maldonado, Luis Casimiro, Fotis Katsikaris o el más reciente Néstor García.
De esta forma, Pera Vila ha vivido desde dentro los grandes días deportivos de la entidad y también las jornadas de desdicha, porque también las hubo.




