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Opinión

La gestión de la tranquilidad

  • ENTRE BASTIDORES
  • 02/02/2024 - 09:19
La gestión de la tranquilidad Miguel Ángel Ramírez y Luis Helguera (C. Torres)

Manuel Borrego

 

Cuatro equipos de la actual Primera División no introdujeron nuevos nombres como refuerzos en el aparato informático de la Liga Profesional durante el mercado invernal. Fueron Real Madrid, Girona, Osasuna y UD Las Palmas. En el caso del club grancanario habría que decir que el alta de su canterano Fabio González era una decisión adoptada en el verano, cuando debió pasar por el quirófano, ceder su dorsal a Maxi Perrone y esperar a ocupar el vacante en la segunda ventana.

 

No es la primera vez que la UD Las Palmas pasa la última frontera de negociaciones sin incorporar refuerzos. Gestionar una plantilla desde la tranquilidad -la que proporciona la labor del equipo en los meses precedentes y la clasificación actual- es el ejercicio más saludable para adoptar con serenidad las siguientes decisiones.

 

García Pimienta había expresado varias veces que no hizo petición alguna a la dirección deportiva para mejorar la plantilla. Este viernes, tras cerrarse los despachos, añadió que no quería saber nombres de cualquier gestión hasta que se resolviera. Puso como única condición que mejorasen al grupo de jugadores que tiene en su mano. Porque el técnico, como el propio Helguera, sabían que el teléfono rojo no para de sonar especialmente en las horas previas al colorín-colorado del mercado. Y así ocurrió, pero sin novedad en el frente.

 

El mejor fichaje que ha hecho el club amarillo en este invierno es intangible. Se quedan en plantilla los futbolistas que están comprometidos con el proyecto, los incondicionales que no se están mirando a sí mismos antes que al escudo. Y con esto y hasta la jornada 42 el técnico vivirá el equipo con la esperanza de que la gasolina de la ilusión podrá seguir sondeando el destino final de la vigente competición. Que ya 2024-25 dirá.

 

Fichar o no, vaciar los bolsillos o no, jamás ha sido garantía de lograr un objetivo. Aunque es razonable entender que varios clubes se volcaran en el periodo acabado el 1 de febrero para encontrar la esperanza de salir del laberinto clasificatorio en el que se encuentran.

 

La UD Las Palmas no tendría sino que mirar de frente a su próximo rival: ¡Nueve incorporaciones en el mercado invernal!. Y además ocho bajas. El que protagoniza el club nazarí es un cambio radical, porque precisamente necesitan eso: Un cambio diametral en su producción deportiva. Pero el Granada no tiene garantías de lograrlo pese al endeudamiento. Tampoco Cádiz (5), Betis, Almería, Villarreal o Sevilla (4). La clasificación les ha forzados a intentarlo, porque tienen potencial para ello o comprenden que el riesgo merece la pena.

 

Las Palmas se vio en una situación similar en 2017-18, por ejemplo, con 7 ingresos invernales además de los cambios técnicos. Pero el destino no cambió entonces.

 

Gestionar la tranquilidad es el éxito silencioso que posiblemente tampoco se aplaude.