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Recuerdos de 1974

El maravilloso tesoro amarillo con Pelé

Noly, Fernández y Federico Páez reviven el espontáneo encuentro en el Hotel Barajas con el tricampeón mundial: "Le dijimos que Las Palmas vestía como Brasil y eso le gustó"

  • AMARILLOS DE SIEMPRE
  • 10/01/2023 - 10:44
El maravilloso tesoro amarillo con Pelé Pelé, con los jugadores de la UD Las Palmas. Son identificables Sinibaldi -técnico-, Noly, Estévez, Páez, Catalá, Hernández, José Luis, Castellano, Trona, Fernández, Miguel Ángel, Aparicio, Carmelín y Felipe (Archivos personales)

Manuel Borrego

 

Hace unos días, con motivo del fallecimiento de la mayor estrella de los mundiales de fútbol (Pelé), recordábamos en Tinta Amarilla aquella única visita que el genial jugador brasileño realizó a Gran Canaria por motivos publicitarios. Lo hizo en 1981 y Pelé ya se había retirado, colgando las botas tras una cadena de éxitos y tres Copas del Mundo en su vitrina personal. En aquel momento, Pelé no se cruzó con los componentes de la plantilla de la UD Las Palmas y sí fue al Estadio Insular para ser espectador de un partido de Segunda B entre Las Palmas Atlético y el Sestao Sport.

 

“El fútbol me dio la fama”, dijo una vez. “Pero la publicidad me dio el dinero después”. Por eso Pelé fue embajador de varias marcas planetarias que lo contrataron. Y así, por un contrato propio con Pepsi Cola, la estrella de la canarinha se cruzó con los jugadores grancanarios de la UD Las Palmas en otra anterior oportunidad, aquella de la célebre foto de Tonono con él.

 

Quique Wolff, el exjugador argentino de la UD Las Palmas, explicó tras la muerte de Edson Arantes do Nascimiento que “todo el mundo quería hacerse una foto con Pelé, porque era un tesoro”. Y eso fue lo que el 16 de junio de 1974 ocurrió en Madrid con toda la expedición de la UD Las Palmas y el genio mundial. El lugar fue el Hotel Barajas, muy cercano al Aeropuerto, donde la UD Las Palmas tenía por costumbre alojarse cuando disputaba los partidos en la capital de España o cuando debía hacer noche antes de un vuelo matinal.

 

El encuentro entre Pelé y los futbolistas que entonces dirigía el corso Pierre Sinibaldi no estaba previsto, pero se produjo de una forma muy espontánea y natural. Sondeamos con algunos protagonistas del club aquel recuerdo de la cita. La UD Las Palmas se alojaba en el hotel de una ciudad donde un día después iba a disputar partido de ida de la Copa del Rey frente al Real Madrid (5-0), en una jornada aciaga para los amarillos; pero gran encuentro del portero Catalá. Y Pelé venía de Frankfort, Alemania, donde tres días antes había estado presente en el Waldstadion para presenciar el partido inaugural del Mundial de 1974 que disputaban Yugoslavia y Brasil (0-0).

 

“Cuando nos dimos cuenta, había una multitud de periodistas en el hotel y también algunos aficionados”, argumenta Noly Afonso, integrante de la expedición grancanaria, aunque no actuó en el encuentro del Santiago Bernabéu. “Pelé entró en el hotel y todos los futbolistas con el entrenador nos brindamos a saludarlo. Por supuesto que había que sacar la fotografía del grupo. Y se hizo”.

 

Noly también recuerda de este momento de hace casi 49 años que “nos maravilló Pelé como persona. Tengo que confesar que todos los jugadores del equipo estaban ilusionados al conocer al mejor jugador del mundo, como era él. Demostró que era un tipo fenomenal. Había venido a España para un tema de publicidad y prefería estar con nosotros, porque hablábamos de lo mismo. Era una persona muy cercana, con un trato campechano. No tenía que ver con las estrellas del fútbol actual”. Además “venía muy acompañado por gente que le organizaba las cosas, pero cuando podía se sentaba con nosotros en el hotel para hablar de fútbol. Fueron unas horas inolvidables juntos. ¿Cómo las iba a olvidar?”.

 

En aquel grupo de jugadores de la UD Las Palmas no estaba precisamente el portero titular de la Liga, Daniel Carnevali, porque ya se había concentrado con Argentina para jugar el torneo de la Copa del Mundo de Alemania. Se iba a convertir el meta rosarino en el primer jugador con licencia activa del club grancanario en disputar el más importante torneo del balompié planetario. Carnevali coincidió en la albiceleste del 74 con el mencionado Wolff y Miguel Ángel Brindisi, más tarde jugadores amarillos.

El embajador del Hotel Barajas

 

Y fue otro argentino, Teodoro Fernández, el que conserva una anécdota de aquel encuentro entre amarillos y Pelé. Lo cuenta a los lectores de Tinta Amarilla: “El director del Hotel Barajas era un amigo de toda la plantilla y directivos de la UD Las Palmas. Tantas veces había estado allí el equipo que se creó una relación muy estrecha con nosotros. Así que cuando nos comentaron el “va a venir Pelé”, le pedí: “Por favor, déjame ser el primero en recibirlo. Yo lo atenderé en la puerta del hotel y le doy la bienvenida. Luego, te lo presento”. Por eso me concedió esa licencia”, puntualiza.

 

Así que Fernández aprovechó la oportunidad para ser el embajador del hotel y saludar en solitario a tan especial invitado: “Fue un momento maravilloso. Llegó Pelé y le di la mano. Entonces empecé a decirle de carrerilla todo lo que admiraba, le relaté todos sus datos, la fecha de nacimiento, los hermanos, la familia, los goles, … Él se quedó mirando y escuchándome, percatándose de que yo era argentino. Seguí así durante algunos minutos hasta que vi la cara del director … expresaba que ya me había alargado en exceso. Pero tengo ese recuerdo porque fue un alto honor para un jugador como mi caso”

“Le dijimos que la UD Las Palmas vestía como Brasil y eso le gustó”. Pero, además, Pelé tuvo una especial relación en aquel momento con uno de los jugadores del equipo. “Se fijaba mucho en mí. Y me dijo: Eres igual que mi compañero Brito (Hércules), del equipo que fue campeón del Mundo en 1970”. Esa comparación la dirigió Pelé hacia el delantero-centrocampista-defensa … Federico Páez. “Decía que Brito y yo éramos muy parecidos, empezando por el bigote. Fue un halago”.

 

Páez ratifica que “a Pelé le gustó encontrarse con futbolistas con los que hablar. Recuerdo que con Tonono estuvo un gran rato también. Era nuestro capitán y no sé si lo conocía como jugador, porque Tonono era también internacional. Me quedé asombrado cómo un personaje de su nivel tenía ese trato tan familiar con todo el mundo. Ninguno de los futbolistas que estaba aquel día en el Hotel Barajas se ha olvidado de ese momento tan maravilloso”.

 

Porque Pelé entonces era vigente campeón Mundial, tras el tercer y último título logrado en México en 1970. Y se mantenía en activo en 1974 como última temporada como jugador del Santos FC, antes de pasar al Cosmos de Nueva York para sus años finales. Las Palmas perdió aquella eliminatoria copera, como era de esperar quizá. Pero ganó el favor de una estrella.

 

"Tengo un amigo para siempre", matiza Noly. "Mi tesoro es un autógrafo con una fotografía suya que sacó y me la dedicó. Por eso cuando falleció me dejó triste y la busqué en mis archivos".

 

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