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20 años después la Torre Oeste comienza a coger color

  • ENTRE BASTIDORES
  • 02/01/2023 - 12:16
20 años después la Torre Oeste comienza a coger color Aspecto actual con el revestimiento de la fachada del edificio que será sede social de la UD Las Palmas (C. Torres)

M. B.

 

Casi 20 años después de la inauguración del recinto, el Edificio Oeste del Estadio de Gran Canaria comienza a tener su definitivo color. Las obras de cerramiento aún no han acabado, con una demora que supera ya un año, y probablemente en 2023 será el año en que la UD Las Palmas pueda volver a la sede donde desarrollaba su actividad junto al recinto de juego del primer equipo.

 

En el paso de 2022 a 2023 la gran novedad es que el edificio de servicios son las obras visibles en la fachada del edificio; por dentro siguen también las labores. Este proyecto fue puesto en marcha por el Cabildo de Gran Canaria en el año de la explosión de la pandemia del Covid (2020), con un presupuesto entonces de 1.643.022 euros. Tenía entonces un plazo de 12 meses de ejecución pero, a las pruebas vistas, la demora es amplia por las razones que fueren.

 

El denominado Edificio Oeste, al igual que su hermano gemelo ubicado en la conexión entre las gradas Sur y Naciente del Estadio, fue construido en el conjunto de la obra del Estadio de Gran Canaria. La entrega oficial del recinto se realizó en 2003, bajo la presidencia cabildicia de María Eugenia Márquez Rodríguez, pero las dos torres quedaron pendientes de finalización. Durante dos décadas el aficionado que ha acudido al Estadio de Gran Canaria ha visto solo la estructura de las mismas, el esqueleto.

El Edificio Oeste comenzó a tener uso cuando el Cabildo de Gran Canaria acometió la construcción del pabellón que iba a albergar la sede isleña del Mundial 2014. Durante la obra, dos plantas de la torre fueron utilizadas por la dirección y oficina técnica de la UTE constructora. Y, posteriormente, esos dos locales estuvieron ocupados por la UD Las Palmas para su administración y sede de filiales. El Cabildo procedió a su desalojo para volver a entregar al club amarillo las dependencias una vez culminara en 12 meses la obra.

 

La obra continúa su ritmo ‘a fuego lento’. Aunque promete acelerar porque 2023 traerá novedades.

 

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