Publicidad

95-89: El Granca mete codos para sellar un triunfo con aroma a Copa

El equipo de Lakovic mejora su defensa en la segunda mitad y derriba las aspiraciones del Valencia, rival directo

  • CBGC CRÓNICAS
  • 27/12/2022 - 22:30
95-89: El Granca mete codos para sellar un triunfo con aroma a Copa Shurna anota en la canasta del Valencia Basket

B. Pérez

Fotos: ACB-M. Henríquez

 

El Gran Canaria cerró 2022 con un triunfo notable frente a Valencia Basket, este martes (95-89), Lo hizo en un partido donde mostró sus dos caras. En el primer tiempo fue un equipo que permitió muchas opciones a un rival de exquisita puntería. El equipo naranja anotó entonces 51 puntos en los 20 primeros minutos.

 

Pero el Granca apretó clavijas en la reanudación. Mantuvo su buen criterio ofensivo, pero el trabajo en la muralla fue más solidario y enérgico, para voltear el marcador y llevarse un triunfo con aroma copero. Inglis (17 puntos, 3 rebotes y 4 asistencias) fue un jugador determinante en la reacción, al igual que Johan Shurna, con algunas canastas con carga psicológica lesiva para los valencianos.

 

Valencia Basket salió al parqué isleño con determinación. Tras un primer intercambio de canastas, el equipo de Alex Mumbrú abrió el primer hueco con dos triples y un dos más uno de Claver (4-11). El Gran Canaria mostraba en esos primeros minutos la fragilidad defensiva de las últimas jornadas. Y también alguna precipitación en las decisiones de ataque.

 

El Granca reaccionó con los cambios y el partido en el primer parcial de 10 minutos se siguió con un intercambio de canastas y un intento de caza de los amarillos. Ello sucedió en el inicio del segundo cuarto, con un triple de Ferrán Bassas (27-27) que abortaba la primera fuga de la noche.

El equipo visitante se mostró osado en sus iniciativas de juego con un reparto amplio de sus puntos. Y una puntería notable en el tiro exterior: 6 triples de 7 intentos en los 15 primeros minutos. Con un parcial 2-8 volvió a dar nuevos pasos Valencia (29-35), pero ya el Gran Canaria también era otro.

 

Lakovic paró el partido con 31-37 para reorganizar a su equipo en defensa. Se ponía como objetivo primario parar la sangría de puntos si quería tener opciones al final de un encuentro tan valioso para la disputa de la fase final de la Copa del Rey. Porque en ataque funcionaban todos: Solo los no utilizados entonces estaban a cero en anotación (Mutaf y Stevic).

 

Sin embargo, Prepelic puso todo patas arriba con un triplazo desde ocho metros (34-44), alertando de nuevo al entrenador esloveno de los amarillos porque el agujero defensivo no se sellaba. Un parcial de 6-0 aligeró la carga, pero de nuevo Prepelic respondió (43-47).

El partido estaba precioso para un espectador imparcial. La pelota se colaba constantemente en los aros y al descanso el marcador era más de un día de exhibición que el producto de un acierto en las labores defensivas. Mumbrú era el que solicitaba tiempo muerto a un minuto de la tregua, después de una canasta y tiro extra de Shurna para dejar el asunto en expresiones mínimas (46-47).

 

La lucha subió de tono en la segunda parte. El Granca sacó músculo bajo los tableros. El ritmo de canastas decayó levemente y activó la esperanza del equipo local. Porque Valencia ya no era tan preciso y su cosecha de puntos se ralentizaba. Tras el 62-62, ambos equipos malograron alternativamente ocho ataques, Y por fin la zurda de Miquel Salvó colocó al Granca por delante (65-62) e incrementó la preocupación a Mumbrú. El técnico visitante paró el partido y buscó entre sus jugadores las sensaciones del primer tiempo que se habían extraviado.

 

Al Granca le iba bien un partido sin ataduras, donde Inglis se sentía a gusto con su juego de piernas de bailarín. Al final del tercer cuarto, tras un 25-18 de parcial en diez minutos, el Gran Canaria por primera vez tenía la delantera para afrontar un parcial. El público se había animado a sumarse a la insumisión de los amarillos.

 

A falta de 8 minutos, el color de la alerta visitante era rojo: 77-69. El Gran Canaria era el equipo coherente, con extra pase como mejor señal de salud ofensiva y confianza en las propias posibilidades. El Valencia había reducido a la mitad su producción y bajo tableros había una batalla.

 

En el siguiente parón del juego el electrónico mostraba 80-79 para el Gran Canaria, que venía de encajar un parcial 0-7. Quedaban entonces 5 minutos y el partido seguía sin dueño. A 5 minutos del final, el Valencia cometió un error. Entró en bonus y el Gran Canaria tuvo la posibilidad de acudir a los tiros libres para resolver cualquier jugada con faltas.

Y fue una gran defensa la que hizo al equipo de Jaka Lakovic enderezar definitivamente el partido. Cuando el reloj estaba agotando sus últimos minutos, varios rebotes y robos en campo propio quitaron el aliento final al Valencia Basket, que entró en los dos últimos minutos con seis puntos ‘de tardanza’ con respecto a los amarillos (87-81). Era una situación inimaginable en la primera parte, donde los agujeros eran constantes.

 

Inglis, el más listo de la pista, robó un balón a Rivero y forzó un 2+1 colocando el visto para sentencia. Al Valencia solo le quedaba morir con dignidad en el partido porque el +9 fue ya insalvable pese a los dos triples de Jones. La puntilla la puso Shurna, con su elegante y peculiar mecánica de tiro.

 

Alineaciones:

 

Gran Canaria: Albicy (8), Benite (3), Brussino (9), Shurna (13), Khalifa Diop (11) -quinteto inicial-, Inglis (17), Balcerowski (3), Slaughter (9), Bassas (11), Salvó (11), Mutaf (-) y Stevic (0)

 

Valencia: Claver (8), Prepelic (12), López-Arostegui (4), Jones (9), Rivero (13) -inicial-, Harper (14), Puerto (2), Pradilla (-), Ferrando (-), Radebaugh (11), Dubljevic (14) y Alexander (2)

 

Marcador cada cinco minutos: 25-27, 46-51, descanso, 71-69 y 95-89, final.

 

Árbitros: Carlos Cortés, Rubén Sánchez Mohedas y David Sánchez.

 

Partido de la Liga ACB disputado en el Gran Canaria Arena en la noche de este martes, ante 5.638 espectadores.