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Puente aéreo entre Valdebebas y Gran Canaria

Marvin Park y una colección de canteranos de la Fábrica del Real Madrid encuentran una vía en la UD Las Palmas que se les cierra en el club merengue

  • ENTRE BASTIDORES
  • 13/08/2022 - 12:55
Puente aéreo entre Valdebebas y Gran Canaria Marvin, Elejalde, Blázquez, Jesé y Castaño, Diego, Herrera, Nebai, Chechu, Agoney, Moha Ramos, Ferrer y Segura (UDLP/Real Madrid)

Manuel Borrego

 

El concepto de cantera actual tiene una dimensión muy distinta a la que se conocía en el pasado Siglo. La UD Las Palmas también tiene que redimensionar sus conceptos para poder responder a la potente demanda de muchos competidores, que tienen ojos en todos los rincones del Planeta. No hace falta explicarlo en profundidad.

 

La llegada de Marvin Park para fortalecer la banda derecha del primer equipo amarillo, en unión al ascenso de Iñaki Elejalde tras su paso por Las Palmas Atlético o las incorporaciones muy recientes en el filial (Moha Ramos, Chechu Martínez, Pau Ferrer, Marcos Blázquez, …) subrayan una puerta abierta en el club grancanario para jugadores con paso por la fábrica del Real Madrid. Un puente aéreo real entre Valbebebas y Gran Canaria.

 

En otros tiempos se subrayaban a nivel mediático las salidas de jugadores isleños que firmaban por la entidad blanca, para hacer carrera en la Ciudad Deportiva y algún día esperar verlos en el Santiago Bernabéu. Y rara vez era Las Palmas la que pone el escenario para que un jugador de la cantera del Real Madrid pudiera tener salida como club de su apuesta. Quizá el aislado préstamo del portero Julen Lopetegui (1988), del Castilla a una UD en Segunda División, puede ser reflejo de este concepto poco activado entonces. Hubo que esperar luego a los noventa a Sandro Sierra, Agostinho da Silva o Zeferino Paulo para contemplar esas cesiones del puente aéreo con salida desde filiales del Real Madrid.

 

Lo cierto es que en las últimas temporadas, casi podríamos afirmar décadas, el propio Real Madrid no da salida completa al ciclo de jugadores que brotan de su cadena. Y esas puertas de salidas tienen varios destinos … y uno de ellos es la UD Las Palmas.

 

Más de una decena de jugadores han llegado al club grancanario, a través del primer equipo o especialmente de Las Palmas Atlético, en busca de esa oportunidad negativa con la camiseta merengue.

 

Han llegado al proyecto del club grancanario algunos jugadores con billete de vuelta a la isla. Nos referimos al búlgaro Martín Kozhuharov (nacido en 1993), Enrique Castaño (1993), Cristian Cedrés (1997), Toni Segura (1998), Néstor Sánchez (1998), Gastón Cedrez (1998) o Agoney González (1995).

 

De igual forma, encontraron una nueva plataforma en filiales de la UD futbolistas como Nebai Hernández (1997), Dieguito Hernández (1999), David Herrera (1997) e Iñaki Elejalde (1999), este último incorporado al primer equipo tras sus dos años de etapa en Las Palmas Atlético.

 

En la más reciente hornada han llegado este para el primer filial el portero Moha Ramos (2000), Marcos Blázquez (2001) y Chechu Martínez (2001). En el mercado invernal de la pasada temporada lo hizo también el delantero juvenil Pau Ferrer (2003), jugador que durante la pretemporada ha sido observado por el propio García Pimienta.

 

Park añade una nueva condición, al ser jugador en servicio con la UD Las Palmas cuyos derechos podrían compartir ambos clubes ahora en sociedad en esta operación.

 

El radar de Las Palmas funciona en Valdebebas, aunque también lo hace en el FC Barcelona (ejemplos Josep Martínez, Manu Alemán o Andy Villar) o en el del Atlético de Madrid (Núñez Mañas, Carlos González o Giovanni Navarro) por solo citar ejemplos.

 

El modelo de cantera grancanario ejerce un efecto llamada innegable. Porque se trata de renovarse o sucumbir.

 

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