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Los juveniles de la UD encuentran un atajo

  • ENTRE BASTIDORES
  • 29/07/2022 - 11:28
Los juveniles de la UD encuentran un atajo Saliou, frente a Al Shabab (AS)

Manuel Borrego

 

El equipo juvenil (podríamos expresarlo en plural) de la UD Las Palmas se ha convertido en una fuente de alegría para el club en las últimas temporadas. Algunos de sus jugadores han logrado encontrar un atajo hacia el primer equipo desde que Pedri, apenas con 16 años (18 de agosto de 2019), hizo su aparición en el fútbol profesional.

 

“No hay que correr más que el tiempo” suele recordar el director de formación de la entidad, Tonono Rodríguez, al valorar el momento de maduración de los jugadores y la oportunidad de mostrarse en los escalones superiores. Y lo cierto es que una generación de estos futbolistas viene pidiendo paso, validando con sus prestaciones futbolísticas todo el trabajo de búsqueda e instrucción que realiza el laborioso equipo que está a las órdenes de Rodríguez.

 

Tras Pedri, sin duda Alberto Moleiro (2003) es el jugador con licencia juvenil que pisó fuerte ya con Pepe Mel y ahora más con García Pimienta. Es una de las referencias actuales de la UD Las Palmas en la pretemporada de 2022. Y no se le ha querido quedar atrás Ale García (2003), con una muestra de un paso más en el verano, goleador esta misma semana en el partido ante Al Shabab.

 

Otros tres jugadores que proceden del conjunto ahora dirigido por Raúl Martín se han dejado ver en los cuatro primeros partidos sin desentonar. Especialmente llamativa es la constante observación de García Pimienta en el lateral diestro de Alejandro Palanca (2003). Ya dejó entreverse que al técnico catalán le había agradado este joven futbolista que ha tenido escaparate en todos los encuentros disputados, tres de ellos en la foto inicial del día.

 

También el técnico ha revisado las condiciones de los atacantes Pau Ferrer (2003) y Saliou Mandiang (2003), que en el último encuentro se entendieron bien para crear no pocos apuros a la defensa saudí rival.

 

Casi en idénticas condiciones el central Álvaro Santana (2002), con un año ya ajeno al equipo juvenil y presencia en el C y Las Palmas Atlético. Se le ha visto menos, pero en unos minutos esta semana expresó su pisada decidida.

 

Es imposible valorar aún qué papel tendrá en el proyecto profesional cada uno de ellos. Pero verlos con tanta soltura, expresando un fútbol reconocible entre Viera y compañía, es una alegría para la vista. Y nuevas semillas de esperanza ganando tiempo al tiempo. Un buen trabajo de formación no pasa inadvertido.

 

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