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Caras nuevas en 2022-23

Joel del Pino: Capitán Esperanza

  • ENTRE BASTIDORES
  • 11/06/2022 - 07:14
Joel del Pino: Capitán Esperanza Joel del Pino lidera la entrada de los jugadores de Las Palmas Atlético en el Anexo (C. Torres)

Manuel Borrego

 

Cuando el grancanario Joel del Pino (21 de noviembre de 1997) ingresó en el proyecto de filiales, en el inicio del año 2017, se hacía complicado pronosticar la trayectoria que le ha llevado hasta el grupo profesional de la UD Las Palmas. Porque toda su vida deportiva desde que llegó al club a mediados de la campaña 2016-17 ha sido una batalla incesante contra los obstáculos, para ganarla con el escudo de ser un bregador irreductible.

 

Joel sabe que no es un prematuro Pedri, al que ni siquiera conoció como compañero en el primer filial; pero lo intenta. Tampoco posee un físico poderoso, que sea innegociable en los duelos cuerpo a cuerpo con los rivales, pero jamás baja la guardia. Aunque quizá su gran valor como deportista sea la esperanza, ingrediente que cada amanecer consume en grandes dosis. En eso, Del Pino es un ejemplo digno de mostrar en la cadena filial como en su día pudieron serlo Benito Morales, David Simón o Roque Mesa. Nadie les arrebató la moral para vencer cualquier prejuicio camino del estadio de la Unión Deportiva Las Palmas.

Del Joel que llegó a filiales en el mercado invernal de 2017, que despuntaba como emergente juvenil con la UD San Fernando, queda la esencia. Porque su transformación, año a año, quizá partido a partido, ha sido una constante. Añadió a su juego cualidades defensivas, incentivó la garra personal que ya lo caracterizaba, creció en personalidad hasta el liderazgo y también mejoró su aportación en las porterías rivales no siendo precisamente un atacante especialista en el remate. Curiosamente, otro 21 con el brazalete de capitán en la estructura de UD Las Palmas.

 

Y así, temporada a temporada, pasó del extremo al centro del campo o al lateral izquierdo, función en la que ha tenido más presencia en sus últimos rastros como capitán de Las Palmas Atlético. Primero Manolo Márquez, luego Suso Hernández, más tarde Juan Manuel y temporalmente también Tino Luis Cabrera y Jony Oujo. Con esos técnicos en el club amarillo se hizo el caminar de Joel, que ha permanecido en el primer filial acumulando 102 encuentros oficiales y convirtiéndose recientemente en el jugador con más encuentros (96) en la historia descrita por el filial en Segunda B y más tarde en Segunda RFEF.

En varias oportunidades ha estado cerca de dar el salto con Pepe Mel. Incluso en el verano de la pasada campaña realizó en Barranco Seco el primer tramo de la preparación de los profesionales. Pero no se ha rendido a pesar de que esa situación de tránsito no se ha completado. Esta semana, su nombre fue pronunciado por el presidente Miguel Ángel Ramírez junto a David Vicente e Iñaki Elejalde como trío de  jugadores de la fábrica anexa que tendrá García Pimienta en sus planes de pretemporada.

La esperanza de Joel atraviesa otra puerta. Y allí también podrá mostrar sus virtudes futbolísticas, entre las que se encuentra su interesante evolución como ejecutor de penas máximas. Todo comenzó cuando Juan Carlos Valerón ejerció como asistente de Las Palmas Atlético. El Flaco 'picó' a Joel como hizo con Jonathan Viera en el primer equipo, invitándole a lanzar los penaltis con un estilo pausado, conservando más paciencia que los porteros. Y, del tal propuesta mejor respuesta. Entre sus 15 goles con el filial, un puñado de penaltis convertidos con sangre fría.

 

Lo que queda por descubrir de Joel ni el mismo aún puede pronosticarlo. Y sigue al pie de la letra un consejo del propio Juan Carlos Valerón, que lleva hasta las últimas consecuencias: "Me dijo que en la vida no podemos destacar por nada que no sea nuestro fútbol y nuestro comportamiento".