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El clásico canario, como en los viejos tiempos

  • CRÓNICAS
  • 15/10/2021 - 19:25
El clásico canario, como en los viejos tiempos

Manuel Borrego

 

Un derbi tan temprano en el calendario no prometía tanta expectación como el que ha despertado este primer cruce canario de 2020-21. Pero alrededor del partido se ha producido una colección de hechos que lo han vestido con abundantes incentivos. Pasan por el hambre de público tras la pandemia, la buena marcha general de los dos equipos instalados en los vagones de la esperanza, la vocación colectiva del Tenerife, la colección de jugadores con dotes artísticas en la UD Las Palmas, … y la rivalidad que nunca muere.

 

Un derbi tan temprano en el calendario no debía tener tanto subrayado. Pero el potro de la ilusión está desatado en las dos orillas de las islas mayores del Archipiélago canario. Así que, tras años de partidos de rivalidad con distintos sabores, se presenta este sábado el clásico con mayor intensidad de las últimas décadas. Así opinan incluso los propios protagonistas.

 

Las dinámicas son buenas, pero en un derbi eso tiene un valor a veces irrelevante. Porque en el derbi todo se iguala con la intensidad en el juego y el empuje popular de las gradas.

 

Pepe Mel podría tener una duda principal quizá en el centro del campo. Si devolver la titularidad al galo Loiodice o mantener en el bloque a Fabio, que se ha entendido perfectamente con Mfulu en esa función sostén en el centro del campo. Porque todo lo demás, desde Raúl Fernández hasta el ariete Jesé Rodríguez, parece un bloque suficientemente consolidado.

 

Quizá las incógnitas estén más en el banquillo, en los revulsivos del partido. Peñaranda llega a tiempo a la isla pero su cansancio tras duro y largo desplazamiento desde Santiago de Chile es una moneda al aire. El Vinotinto está resultando un jugador microondas en los partidos: ingresa girando acontecimientos.

 

El Tenerife llega con su condición de mejor visitante del campeonato (tres victorias, disgustos a Fuenlabrada, Valladolid y Huesca), además de presentar una rocosa idea defensiva en la que participan muchos de sus actores.

 

Pero el derbi, como siempre, no conoce de pronósticos ni lógicas. Aunque solo se esté hablando de tres. Tiene pinta de ser un partido como en los viejos tiempos, de los que hacen afición.

 

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