Pepe Mel

B.P.
“Hay que valorar positivamente este punto. El año pasado tuvimos amarga experiencia con este tipo de partidos. El equipo tiene que ser difícil de ganar, como ha sido hoy. Estamos en la jornada dos del campeonato”, dijo el entrenador amarillo Pepe Mel tras el 0-0 ante el Girona.
Reconoció que “el equipo ha estado serio. Es para estar satisfechos, con la solidaridad del grupo. Hemos empezado con un sistema y hemos acabado con otro. Y no se ha modificado el plan. Eso será así todo el año”.
Y también que “teníamos que hacer un partido espeso para el Girona. Nos falta el trabajo de hacer daño con la pelota. En la primera parte lo hicimos y con el empuje de ellos en la segunda parte tuvimos que trabajar”.
“Me parece absurdo mirar la tabla en agosto, aunque tuviésemos seis puntos de seis. El equipo sigue dando una buena versión y es lo que a mí me importa”, añadió el entrenador amarillo en Montilivi.
“El cambio de sistema y los relevos en los últimos minutos era lo ideal para hacer daño al Girona”, reflexionó. “Con el sistema que hemos utilizado hoy los más perjudicados son los jugadores de banda y los puntas”.
“Vimos los partidos del Girona contra el Amorebieta, Nástic y Barça. Conozco a Michel, porque fue jugador mío. Salir a pecho descubierto contra el Girona era un suicidio. No nos convenía. Entiendo que para nosotros era peligroso. Hemos decidido jugar con cuatro jugadores por dentro y el Girona se ha atascado. No hemos sufrido nada”, añadió. “Eso por el contrario tiene un peaje hacia adelante. Es la famosa manta de la que tanto se habla, hoy se ha visto”.



