Publicidad

Efeméride

22-03-1978: La gran noche copera de Las Palmas en El Molinón

  • SABÍAS QUE ...
  • 22/03/2021 - 11:33
22-03-1978: La gran noche copera de Las Palmas en El Molinón La formación de la UD Las Palmas aquel 22 de marzo de 1978 en El Molinón (N.R.)

Manuel Borrego


El 22 de marzo de 1978 la UD Las Palmas iba a vivir un día mágico en el Estadio de El Molinón, ante un gran Sporting. En aquella fecha se disputaba el encuentro de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey entre dos de los equipos con mayor gusto futbolístico de la época.


El conjunto amarillo llegaba a Asturias con un 3-0 en la ida, pero todavía nada estaba escrito. Porque el Sporting, dirigido por Vicente Miera y con el empuje de Quini y Enzo Ferrero, presentaba uno de los ataques mejores del campeonato español. Y más en feudo asturiano.

 

Todo iba sobre ruedas y más cuando el joven delantero canario José Angel Rivero, que suplía a Morete en la formación, firmaba de cabeza el 0-1 a los 20 minutos de juego.

 

Pero enfrente un gran Sporting, que empezó a remontar. Primero un tanto de Abel, luego el 2-1 de Ferrero y el 3-1, a mediados de la segunda parte, obra de Ciriaco Cano (falta directa).

 

En las eliminatorias de la época, el Sporting se había situado a un gol para forzar la prórroga faltando más de 20 minutos. Sin embargo, cuando todo parecía oscurecerse, apareció la genialidad de Miguel Brindisi.

 

Nanino Díaz Cutillas, enviado especial de prensa canaria en el partido, narró así la jugada del 3-2 definitivo que daba el pase a Las Palmas para la gran final:

 

"Miguel Ángel Brindisi arrancó casi desde el centro del campo, sorteó a dos contrarios y ya al borde del área lanzó por encima, bombeando sobre Castro, que se había adelantado. El balón tras dar en la parte inferior del larguero entró en la portería. Fue un gol de maestro, que significaba el más duro revés para los locales".


El partido había sido una batalla futbolística de enorme altura, con 3-2 final. Las Palmas logró el pase pero los méritos de su rival fueron muy notables. Y de los aficionados gijoneses, que despidieron a ambas plantillas con cerrada ovación.


Miguel Muñoz, entrenador de los amarillos, no dejó de reconocer la "valentía del Sporting (...) Ha sido un rival formidable, como Las Palmas también. Al igual que el arbitraje y el público". Miera admitió los méritos mutuos porque hicieron disfrutar con un partido de alta "calidad, emoción y oportunidades de gol".

 

El Sporting formó con Castro, Cundi, Abel, Maceda, Redondo, Valdés, Joaquín, Ciriaco, Ferrero, Morán y Quini. Luego entró Mesa.


Las Palmas lo hizo con Carnevali, Gerardo, Roque, Felipe, Hernández, Félix, Noly, Jorge, Brindisi, Maciel y Rivero. Luego participaron Páez y Pepe Juan.

 

El árbitro vasco Emilio Guruceta Muro, considerado entonces como el mejor colegiado de la época, fue el encargado de pitar el choque.