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Opinión

Pepe Mel como hombre del tiempo

  • ENTRE BASTIDORES
  • 19/02/2021 - 13:34
Pepe Mel como hombre del tiempo Pepe Mel (C. Torres)

Manuel Borrego

 

"Los futbolistas deben creer en el entrenador, por eso transmitir es lo principal. Un entrenador gana o no gana al jugador si lo convence" (Pepe Mel, 19 de octubre de 2020)

 

¿Presión?, ¿tormenta?, ¿borrasca?, ¿tifón?. Pepe Mel es residente del banquillo de la UD Las Palmas en las tres últimas temporadas, uno de los ciclos más serenos en cuanto a opinión como en el ambiente en torno a un entrenador del club representativo grancanario. Casi diríamos calma chicha, aunque quizá esta definición podría interpretarse mal en otra orilla.


Y es evidente que desconoce también la alta tensión que en otras etapas han vivido colegas suyos que dirigieron al equipo amarillo, con una afición exigente que, por cierto, ahora no la tiene en el Estadio para ovacionar sus aciertos o reprochar sus fallos. Que los puede haber en un sentido y otro, como en todas partes. Podría preguntar Mel, para mejores referencias, por la silla eléctrica que padeció el también ex jugador del Real Madrid, Mariano García Remón, por poner un ejemplo, que perdió 20 kilos de peso en su etapa como entrenador de Las Palmas. Renunció a renovar porque aquello era para él insoportable, empezando por la crítica en las ondas. Un huracán que, sin embargo, la afición premió con una ovación al equipo luego de haber quedado eliminado en la promoción de ascenso.


Nada de todo esto se produce ahora, ni por asomo, con una paz social en torno al actual proyecto de la UD Las Palmas que sólo ha desdibujado este viernes las palabras de su máximo responsable técnico. Porque el propio Mel ha sorprendido, antes de la visita del Cartagena, con unas declaraciones que a nuestro juicio están fuera del carril por el que transita el equipo amarillo. En síntesis, dijo:

 

* Tras perder los tres últimos partidos "todas las miradas se dirigen hacia mí"

 

* "Si no ganamos, la borrasca se puede convertir en tifón"


Y aunque trató de explicar que él tiene talla XXXL como entrenador, que conoce el negocio del fútbol, lo cierto es que describió un ambiente aparentemente hostil que no reside entre los aficionados de la UD Las Palmas. Tampoco en las redes sociales.

 

Lo ha dicho un entrenador que ha pasado por los pagos no menos exigentes como los del Deportivo de la Coruña y del Real Betis, por sólo poner como ejemplos los clubes más importantes a los que dirigió.

 

Pareció responder a una pregunta cirujana, que acudía a una enfermedad que no se veía. No hemos escuchado en el entorno del club amarillo declaraciones de los máximos responsables que hablen de la exigencia del ascenso o de aficionados que no comprendan que está en tránsito un relevo generacional y una remodelación de la plantilla basada en la austeridad económica.


No vamos a sacar punta de muchas de las declaraciones anteriores del entrenador, que podrían contradecir algunas de las aseveraciones de esta su última intervención pública antes de recibir al Cartagena.


Pero, como hombre del tiempo, no estuvo atinado: En la UD Las Palmas, tras sus últimas actuaciones, hay hoy calima. El cielo no se ve; sí el suelo.