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Alas, para qué las quiero

  • EL OTRO PARTIDO
  • 03/11/2020 - 11:19
Alas, para qué las quiero Benito Ramírez, este martes en Barranco Seco (UDLP.es)

Manuel Borrego


Una solicitud expresada en público por Pepe Mel sobre la confección de la nueva plantilla fue la necesidad de contar con alas puras, para volar por las bandas. Lo manifestó insistentemente casi desde el primer día, colocando como ejemplo la manera de afrontar los partidos otros rivales que gozaban de verticalidad y velocidad. Lo argumentó por el requerimiento de poseer un fútbol explosivo que obligara a los rivales al repliegue y el desorden defensivo.


En las dos últimas jornadas, al margen de otras consideraciones de carácter defensivo, la producción de las bandas de la UD ha bajado con respecto a otros partidos iniciales. El único factor común de los encuentros frente a Albacete y Oviedo es la ausencia de Francisco Pejiño, el jugador con más vocación de jugar pegado a la línea exterior del campo y dedicación para hacer frente en el uno contra uno.


No creemos que la letra A de Pepe Mel, que dijo volver a recordar a su plantilla en el inicio de esta semana, sea precisamente ese fútbol orientado por los costados y que por momentos llegó a tener una simetría tan profunda que algunos rivales lo notaron seriamente. En esos partidos hubo dificultades para contener a Las Palmas y apareció una versión ofensivo muy esperanzadora.


Si nos fijamos en lo más reciente, la derrota frente al Real Oviedo, hubo más sentido en lo que ocurrió en la segunda parte que en la primera. Y no sólo en el matiz defensivo, que se ha colocado en color ámbar porque 14 goles encajados es un dato que anuncia dificultades de mantenerse en esta proporción.


Bandas tiene el equipo amarillo. No sólo Pejiño; Cedrés, Benito, Aridai, Claudio, ... incluso Rober o las posibles reconversiones de Alvaro Lemos y Jonathan Silva como jugadores avanzados al lateral derecho.


El experimento Kirian Rodríguez en el costado izquierdo fue desnatado y no tiene una clara explicación después de lo que ocurrió el pasado fin de semana. Quizá intentó emular las prestaciones que daba la pasada temporada jugando en banda Pedri González; aunque los dos futbolistas tinerfeños no representan precisamente un calco el uno del otro. Las alas que reclamó Mel están, creemos que de manera abundante. Y saber para qué están es su función, como él mismo habrá escrito en el apartado A del proyecto de esta temporada.