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Arucas conserva su Copa orejona de madera

El club cumplirá en 2027 su centenario y en sus vitrinas conserva una joya labrada a mano y que data de 1935

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  • 20/10/2020 - 14:15
Arucas conserva su Copa orejona de madera El precioso trofeo de madera, Copa de Arucas (1935), en la sede del club (C. Torres)

Manuel Borrego

 

En uno de los audios que dejó como herencia el recordado técnico e historiador de fútbol, José Antonio Pérez Marrero (fallecido en mayo pasado), hacía constancia sobre la existencia de un singular trofeo de madera, pieza de extraordinario valor que en 1935 sirvió para activar o incentivar una competición atractiva bajo la denominación Trofeo Ciudad de Arucas o Copa de Arucas.


Esa joya del deporte grancanario, tallada a mano con la firma de Daniel G., existe. Y está en las vitrinas del Arucas Club de Fútbol, que la conserva como un tesoro 85 años después de su creación. La hermosa pieza es una orejona también, posiblemente de cerezo o samanguila. Mide unos 40 centímetros y en ella se observa en relieve un escudo, además un balón de fútbol en la copa de su tapa. Está perfecta, mimada por los miembros del actual Arucas Club de Fútbol, pero dicen las reseñas periodísticas de aquella competición que se la quedó en propiedad el Club Deportivo Arucas.


El origen de esa Copa, según se destila en las hemerotecas, se produce como consecuencia del auge del fútbol en la capital grancanaria y en la ciudad de Arucas tras las primeras décadas del pasado Siglo XX. Posiblemente su impulsor fue el empresario del campo Nueva España de Arucas, en la necesidad de atraer a los grandes equipos que entonces residían en Las Palmas de Gran Canaria para jugar ante la nutrida afición aruquense. Hubo reuniones tratando de convencer a Marino, Victoria y Atlético para acudieran a participar en esos partidos en una época en la que el desplazamiento a Arucas no era cómodo.


No encontramos constancia del desenlace de aquella competición, pero la conservación del preciado trofeo por parte del Arucas es una clara señal.


La orejona es la pieza de mayor valor de una colección de trofeos que tiene la entidad, que en 2027 estará celebrando el centenario de su fundación, siendo precisamente Pérez Marrero uno de sus más preciados colaboradores hasta el momento de su desaparición.


El Trofeo o la Copa de Arucas, que no tuvo continuidad en el tiempo, nos da una perspectiva de lo que significaban estas competiciones extraoficiales en las islas. Ya en la capital grancanaria (sin un club referencial que uniera a todas las aficiones hasta la llegada en 1949 de la UD Las Palmas) eran habituales amistosos, competiciones locales e, incluso, recepción de los equipos que hacían escala o estaban de gira entre Europa y Sudamérica. Siempre con una gran pasión entre las distintas aficiones de la capital.


El Trofeo aruquense es anterior a la Guerra Civil española y se podría situar, de haber tenido tradición, en uno de los legendarios de nuestro Archipiélago. El Trofeo de San Ginés, iniciado en 1953, es quizá una referencia que nos daría perspectiva en las islas. O el Trofeo Teide, que data de 1971. Está considerado el Teresa Herrera como el más antiguo del fútbol español (1946), aunque habría que matizar en la versión actual de este deporte.


El equipo de personas que dirige el presidente Juan José Arencibia tiene en sus manos una de las piezas más singulares del deporte en Canarias aunque, posiblemente, pudo ser común en aquella época de notables ebanistas y gusto por lo exquisito en madera.


Es tal el cuidado que el Arucas CF tiene con su vetusta Copa que ni siquiera le han quitado el precio: en su interior, una etiqueta marca las 50 pesetas que se pagó por él. Una fortuna en 1935, aunque su valor hoy puede ser incalculable.