Publicidad
Publicidad

Alex Suárez y Kirian, dos pasos al frente

  • ENTRE BASTIDORES
  • 05/08/2020 - 07:45
Alex Suárez y Kirian, dos pasos al frente Alex Suárez

Manuel Borrego

 

La mayoría de los mejores minutos de Alex Suárez y Kirian Rodríguez en la recién finalizada pasada temporada están situados en el tramo final de once encuentros de la era Covid19.


El zaguero y el centrocampista, que fueron compañeros en el filial amarillo, dieron pasos al frente en su convicción o prestaciones como futbolistas profesionales.


Cronológicamente el despunte del zaguero Suárez es posterior, acoplándose a una interesante compatibilidad con el uruguayo Mauricio Lemos. Ese salto cualitativo de Alex ya se había comprobado antes en sus anteriores etapas deportivas. Ocurrió cuando recibió galones de titularidad en el Villa de Santa Brígida, pasando incluso a ser un lateral diestro de recurso. Y le ocurrió al incorporarse a Las Palmas Atlético donde, junto a Eric Curbelo, fueron considerados por técnicos adversarios como los dos defensas centrales de la división.


Alex ha avanzado para quedarse, sin duda, sin hacer impacto en su moral el tiempo, la competencia o la espera. Se le vio defender a delanteros muy importantes de Segunda División, sin hacer concesiones. Sólo le faltó exhibir ante los aficionados del primer representativo grancanario una de sus principales cualidades: golear en las acciones a balón parado. Asignatura pendiente queda.


Al tinerfeño Kirian, por su parte, también le llegó el momento de rescatar elogios entre los habituales analistas del equipo. Como a Suárez, ese proceso de cambio también se produjo en el filial, Las Palmas Atlético. Él mismo lo confesaba en unas valoraciones a Tinta Amarilla: "Ya no soy el Kirian del taconazo". Los buenos consejos de Juan Manuel Rodríguez le ayudaron a comprender mejor el juego.


Y el Kirian de las últimas jornadas de la Liga 2019-20 es un prometedor jugador sin fronteras en el trabajo colectivo y en la imaginación futbolística. Marcó aunque, como su compañero Alex, dejó en el tintero una de sus virtudes ofensivas: El pase profundo, al espacio.


Pero, yendo así, todo andará.