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El Espanyol se suma al caos: Que nadie descienda en Primera y Segunda

  • LFP
  • 03/08/2020 - 16:48
El Espanyol se suma al caos: Que nadie descienda en Primera y Segunda

El RCD Espanyol se une a la fiesta con su propio comunicado oficial, este lunes. Ha visto la posibilidad de mantenerse en Primera División al comprobar el desorden general que se ha formado en la última jornada en Segunda División.

 

Y, de esta forma, aporta su propia solución a modo de propuesta: Que se anulen los descensos en la Liga Profesional; es decir, tanto de Primera como de Segunda División.

 

Otra papa caliente que llega a la mesa de Javier Tebas, que recibe quejas de los clubes supervivientes de Primera y Segunda que no están dispuestos a que el reparto sea menor con el incremento de equipos en Primera y Segunda División.

 

El Espanyol argumenta su nota mencionar en su inicio que desde el pasado mes de abril, en plena pandemia, todos los clubes decidimos tratar de reanudar la competición para salvar, al menos, gran parte de los ingresos de televisión y evitar así una situación económica extrema, que hubiera provocado la quiebra del sector y la pérdida de muchos puestos de trabajo. El acuerdo alcanzado en el pacto de Viana fue, en ese sentido, un ejemplo de solidaridad y unión que nos permitió salvar una gran parte de los ingresos y reanudar la competición, con el innegable esfuerzo por parte de todos.

 

Sin embargo, meses después y tras haber competido en este contexto, han aparecido circunstancias que han impedido que la liga se haya desarrollado en igualdad de condiciones para todos los participantes. Por ejemplo:

 

* La última jornada de LaLiga SmartBank no pudo disputarse de manera unificada por la suspensión del Deportivo de La Coruña - CF Fuenlabrada, lo que ha provocado una situación sin una fácil solución porque puede afectar a terceros equipos.

 

* La ausencia de público en los estadios ha sido un gran perjuicio para todos los clubes, pero, en nuestro caso, esa circunstancia ha sido mucho más notable puesto que jugábamos contra cinco rivales directos en la lucha por la permanencia.

 

* Clubes como el Valencia CF o nosotros mismos nos hemos esforzado por competir con normalidad, pese a haber confirmado que, en las plantillas profesionales, durante los meses de marzo y abril, ha habido un buen número de jugadores infectados por la COVID-19, con las consiguientes afectaciones que deja la enfermedad durante muchas semanas.

 

Si bien es cierto que la competición se ha completado, salvo en Segunda División tal y como hemos apuntado, las situaciones acontecidas son irremediablemente injustas en lo que se refiere al aspecto deportivo, ya que en este final de liga no se ha competido en las mismas condiciones de igualdad que antes de la suspensión.

 

El impacto económico de la Covid19 se va a extender a la temporada 2020-21. Si a ello se le suma el efecto económico que implica un descenso, el castigo acumulado es devastador e injusto para los afectados.

 

El RCD Espanyol entiende que, ante una situación provocada por una pandemia mundial, con la incertidumbre que sigue existiendo ante las afectaciones de salud y económicas que conlleva, puede llegar a ser comprensible que se premie directamente una serie de situaciones (campeón de Liga, clasificaciones para competiciones europeas, ascenso...) pero resulta del todo inasumible que se castigue o penalice doblemente a los más damnificados.

 

Y concluye el club catalán: Por lo tanto, teniendo en cuenta todos los condicionantes que se han dado desde el retorno a la competición y ante los hechos acontecidos en los últimos días en los que varios clubes han elevado su voz por la injusticia y la falta de soluciones que se están produciendo, el RCD Espanyol defiende la eliminación de los descensos esta temporada en las competiciones tuteladas por La Liga, tal y como ha sucedido en todas aquellas organizadas por la RFEF. La posible pérdida de ingresos que implicaría una decisión de esta envergadura puede compensarse con la ayuda de todos con diferentes fórmulas que evitarían el perjuicio económico de los participantes implicados; una de las máximas preocupaciones y argumentos que ha esgrimido, hasta ahora, la patronal.