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La previa

Una mesa de billar francés en Vallecas

  • CRÓNICAS
  • 16/07/2020 - 19:56
Una mesa de billar francés en Vallecas

Manuel Borrego


La UD Las Palmas acude a su último desplazamiento de la fase regular. Aún desconoce si es la despedida en la Península de la atropellada temporada 2019-20.


El propio Paco Jémez definió la actuación de su rival de este viernes en Vallecas: Necesita unas doscientas carambolas, dijo. Y la primera premisa es ganar al Rayo Vallecano, en un partido donde ya no hay pesada carga en las botas de los amarillos por el riesgo de descenso.


Con esa libertad mental, Las Palmas podrá actuar en el encuentro sin ataduras en la búsqueda de un resultado explosivo. Porque, además, el Rayo es fiel al estilo de Jémez: capaz de encajar tres goles en media hora como luego atenazar a su oponente. Eso fue lo que hizo en su último encuentro y ahora tampoco tiene margen de error.


La semana de este encuentro ha sido la más equilibrada desde que la Liga regresó a España. Pepe Mel tiene argumentos aglutinados con serenidad para poder elegir un once que pueda dar réplica al Rayo. Sabe también que su equipo tendrá momentos en el encuentro para aguantar un acoso y otros para salir a la contra.


Por eso, en Vallecas se necesitan piernas veloces e ideas profundas. Y quizá se convierta el estadio madrileño en una mesa de billar francés.


En esta ocasión, además de los descartes (Fabio, Aythami, De la Bella y Tana), el técnico se ha llevado a Madrid a casi todos los jóvenes jugadores de su plantilla. Porque puede ser un partido propicio, si las circunstancias se dan, para ver la velocidad de Cedrés, Benito y Claudio en instantes de máxima necesidad ante los vallecanos.


El fútbol es impredecible e, incluso, las carambolas imposibles se convierten en realidad.