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Opinión

Lizoain y la puerta que nunca quedó cerrada

  • EL OTRO PARTIDO
  • 12/07/2020 - 11:41
Lizoain y la puerta que nunca quedó cerrada Pepe Mel felicita a Raúl Lizoain, tras el partido de este sábado en el Gran Canaria (C. Torres)

Manuel Borrego

 

Es probable que alguna vez Raúl Lizoain vuelva a defender la portería de la UD Las Palmas. Lo es por cuatro razones con peso: porque ha demostrado su valía deportiva durante muchas temporadas, porque nunca creó un problema en el club y se marchó por la puerta de entrada, por su condición de canterano arraigado en ese escudo y porque un portero es como el vino con el paso del tiempo.


Raúl ofreció este sábado en el Gran Canaria un auténtico recital de paradas, en la que ha sido su primera actuación como muro rival de la UD Las Palmas. Ni siquiera el gol de Rubén puede poner un borrón a esa labor, porque el meta de Escaleritas llegó a tocar el balón lanzado desde el punto de penalti. Cuando intervino en el encuentro lo hizo para recordar sus felinas cualidades y reflejos, ofreciendo también una madurez profesional que cualquier entrenador agradece. Lo subrayó Iraola en la rueda de prensa post partido.


Lizoain nos vale como ejemplo para reflexionar sobre la confección de las plantillas. Su marcha hace dos temporadas no estaba prevista por el club. Se produjo por una petición expresa del entonces técnico, Manolo Jiménez, que quería reforzar la portería ... la portería, la defensa, el centro del campo, la delantera, el banquillo y hasta el puesto de ‘speaker' si lo dejan.


Es normal que los técnicos nunca estén conformes con lo que tienen en manos. Los buenos entrenadores son aquellos que extraen el máximo rendimiento de sus plantillas; el célebre ejemplo sobre los que exprimen hasta la útlima gota del jugo. Y Raúl no pudo demostrar con aquél lo que ya había ofrecido desde aquel día que debió suplir a Mariano Barbosa en el primer equipo.

 


Es perfecto también que los técnicos opinen para la confección de sus plantillas, pero por encima están sus jefes inmediatos para que no se produzcan errores de cálculo e, incluso, que predominen prejuicios o caprichos personales. Más aún cuando se valora a un futbolista con un apego personal al proyecto, de los que sirven como pegamento en los vestuarios sin faltar un sólo día a sus obligaciones. Raúl era ese caso en la UD Las Palmas.


Quizá por ello Pepe Mel fue el primero en acudir al centro del campo a felicitar a un futbolista al que ha tenido muy cerca estando tan lejos. Lo conoció cuando en el verano pasado estuvo en Barranco Seco preparándose para luego buscar un destino, que esta vez está en Miranda de Ebro. Aunque de porteros ahora no hay debates en la UD Las Palmas porque el departamento de filiales ha puesto otra vez las soluciones.

 

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