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La previa

Una vieja cuenta y una nueva ilusión

  • CRÓNICAS
  • 07/07/2020 - 10:48
Una vieja cuenta y una nueva ilusión

Manuel Borrego


Ha querido el destino que, a falta de 4 partidos para el final de la Liga, la UD Las Palmas acuda a visitar a un rival con el que las cosas no quedaron bien después de aquella promoción de ascenso a Primera en 1998. Con el Real Oviedo hay una cuenta pendiente, por todo aquello que sucedió en el Tartiere con Iturralde González como colegiado.


Pero puede ser más fuerte la nueva ilusión que pueda generarse si los amarillos son capaces de ganar el partido ante los asturianos. De lo antaño, quizá Rubén Castro pueda tener alguna noción pues era un destacado goleador de filiales cuando se cruzaron ambos equipos en lucha por una plaza abierta en Primera División. Quizá también pueda tener algún recuerdo del mismo Aythami Artiles. Incluso futbolistas como Pedri no habían nacido entonces y el resto de la plantilla no conoce de primera mano esa rivalidad que quedó en pie.


Sin embargo, sí deberían afrontar el partido con el deseo a flor de piel de dar una alegría a sus ausentes aficionados. Porque la victoria frente a la Ponferradina y el arribo a la planta 50 del campeonato ha supuesto un alivio, que aún queda respaldar de manera matemática.


La ilusión del partido es un triunfo que tenga el doble sentido propio: permanencia y echar leña a la llama de la pelea por la promoción, que esta temporada podría estar próximo a la frontera de los 60 puntos.


Pepe Mel va a reconstruir el once que ganó al conjunto berciano. Las sensaciones del segundo tiempo fueron mejores que las del primero en aquel encuentro del pasado domingo.


Es segura la baja de Javi Castellano y también el relevo en la portería, donde Alvaro Valles se perfila como aspirante a relevar a Josep Martínez. Y vuelve el debate de los centrales para contener a un Oviedo que tiene la ausencia de Ibrahima por sanción, con Ortuño siempre motivado ante su ex equipo.


El de este miércoles es un buen día para sellar incógnitas en un escenario donde Las Palmas ha cosechado muchos golpes y donde no gana desde 1984-85. Pero en el fútbol no hay un nunca jamás.