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El adiós dulce de Josep Martínez

En tres temporadas en la UD ha cubierto todos sus objetivos de crecimiento, para incorporarse a la Bundesliga a través del Leipzig

  • ENTRE BASTIDORES
  • 06/07/2020 - 12:26
El adiós dulce de Josep Martínez Josep, con uno de sus mentores en la isla, Cicovic (C. Torres)

M.B.

 

No siempre los captadores de los equipos de la élite tienen la razón. A Josep Martínez (27 de mayo de 1998) le cortaron su trayectoria en el FC Barcelona cuando todavía estaba por despuntar.


Tonono Rodríguez y su equipo de trabajo estuvieron atentos a la llegada de un portería que podría dar un salto de calidad al equipo filial. Aunque, en realidad, miraba al primer equipo.


Apenas llevaba unas horas en la isla en julio de 2017 cuando Manolo Márquez quiso verle en el viaje relámpago a Funchal, para esos duros partidos amistosos que Las Palmas ha acordado con el Marítimo.


Ese fue el primer contacto con los profesionales amarillos de Josep Martínez, que de inmediato hizo su primera conquista en la isla: la portería de Las Palmas Atlético.


Se veía en él materia prima de bueno arquero. Con cara juvenil aún empezó a dejarse ver en Segunda B, con mando y buenos reflejos desde sus comienzos en el Anexo. Con 19 años ya había pasado el alcireño por Albacete B, Moncada y Massanassa, antes de ingresar en La Masía y luego en la Casa Amarilla.


Desde que llegó no dejó de progresar. Tras ese primer año, el convencimiento de que en cualquier momento iba a alcanzar el fútbol profesional. Por si acaso, los captadores de la UD ya tenían un reemplazo en Alvaro Valles. A quien persiguió otro ‘por si acaso': Alex Domínguez.


José convenció a Mel en el tramo final de la pasada liga y también se fijaron en él los técnicos de la Sub21 española y los del Leipzig, con quien había firmado contrato en una operación de traspaso que se cerró el pasado mes de enero.


El club germano permitió que, tras los partidos del mes de junio, Josep pudiera despedirse ante la Ponferradina con los 50 puntos embolsados por el club.

 


Tres años en la isla, buenos recuerdos y una inmejorable estela profesional. En la Bundesliga ya le esperan. En Gran Canaria quedan cubiertos todos sus objetivos personales y también los del club. Con creces.

 

55 partidos con el filial amarillo y 28 con el primer equipo. Tras el confinamiento, siete partidos completos y cinco encuentros sin encajar. Un adiós dulce.