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Leoncio Castellano

"Éramos los tigres; ese apodo nos cargaba de energía"

  • BALONMANO
  • 08/06/2020 - 10:20
"Éramos los tigres; ese apodo nos cargaba de energía" Leoncio Castellano, el hombre del histórico ascenso del Escaleritas en 1980 (C. Torres)

Manuel Borrego


Leoncio Castellano (14 de enero de 1944) es un sabio de nuestro deporte. Instructor, educador, estratega, motivador, ... Su paso por el balonmano isleño dejó una huella profunda. Y su nombre está unido a esa gesta del CB Escaleritas, que el 8 de junio de 1980 hizo cumbre al ganar el ascenso a la Primera División.


En su voz deja pinceladas de emoción al revivirlo. "Aquello fue colosal, una alegría inmensa, un momento apoteósico en nuestras vidas", reflexiona para los lectores de Tinta Amarilla cuarenta años después. "No se nos olvida ese ascenso, que logramos con anticipación para luego ir a Cádiz a jugar la fase final. En España había ya un gran nivel. Y en Las Palmas de Gran Canaria teníamos jugadores para formar dos equipos de categoría. Porque seguimos la ruta del Canteras, donde yo mismo había participado".

 

De hecho, años más tarde Canteras y Escaleritas fueron los equipos que rivalizaron en la misma división, generando singulares partidos de rivalidad con dos grupos de seguidores afincados en la zona alta de la ciudad. La gestación de aquel emergente CB Escaleritas fue motivada por la calidad y cantidad de jugadores de balonmano que en los años setenta y ochenta ejercían en las canchas de la capital. "Y había afición también. Nuestros partidos en el Obispo Frías tenían las gradas llenas. Escaleritas se merecía un equipo en la élite y luchamos por ello desde el principio. No recuerdo ahora cómo fue exactamente la celebración, pero aquello significó mucho para todos nosotros".


La confección del equipo le fue encargada a Leoncio. El club "partió en realidad de un equipo de empresas. Me propusieron formar una plantilla que fuera capaz de competir en categorías nacionales, con el ascenso a Primera. Acepté el reto. A muchos de los jugadores ya los conocía del paso por el Canteras. Creamos allí un grupo muy sano, una familia. Había un ambiente de equipo ganador. Había calidad, veteranía y juventud. Era un equipo cargado de valores humanos. Lo teníamos todo", manifiesta el hombre que llevó la batuta con su personalidad arrolladora.

 

La cancha descubierta de Eliseo Ojeda, a pocos metros del pabellón Obispo Frías, era la casa de aquel equipo. Porque "todo comenzó allí" ... y sigue. Los jugadores de la época siguen unidos, aún cuando algunos ya han desaparecido. Leoncio aglutinó toda aquella vitalidad. Al estimado cronista de balonmano, Ignacio Querejeta, gustaba llamarles como ‘los chicos del barrio'. Con cariño lo aceptaron. Pero ellos eran los tigres de Gran Canaria. Recuerda Leoncio que "la palabra tigre la utilizábamos ya, creo recordar, en los juveniles del Canteras. Muchos de aquellos jugadores la conocían. Pero la incorporamos al Escaleritas donde realmente tuvo un gran significado entre nosotros. Éramos los tigres; ese apodo nos cargaba de energía cada vez que la pronunciábamos juntos".