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Lara González, la guerrerita grancanaria

  • FEMENINO
  • 27/05/2020 - 15:40
Lara González, la guerrerita grancanaria

La joven jugadora grancanaria Lara González comenzó en el mundo del deporte desde una edad muy temprana y prácticamente desde la niñez ha estado ligada a una pelota de fútbol. "De pequeñita practicaba danza y me acuerdo de ir con la ropa de mis ensayos a ver a mi hermano entrenar, él ha sido mi espejo y siempre me ha ayudado y apoyado mucho. Me ponía a jugar con la pelota hasta terminar rompiendo los zapatos. Tenía claro que era lo que quería, con el apoyo de mi hermano convencí a mis padres para que me apuntaran a una escuelita de barrio con unos 10 años, así que cambié el baile por el fútbol y hasta el día de hoy".

 

El camino hasta llegar al fútbol de primer nivel no ha sido fácil para la guerrerita, que durante sus primeros años formó parte de equipos masculinos. "Comencé en la escuelita de mi barrio, siendo la única niña del equipo, y lo mismo me ocurrió en el el C.D. Arinaga, donde jugué de forma federada por primera vez. De ahí pasé al C.D. Achamán y posteriormente al C.D. Iregui. Mi madre pensó que tras recibir algunas patadas en el primer entrenamiento iba a querer dejarlo, pero se equivocó, aquí sigo y ahora es mi mayor fan. La verdad es que toda mi familia está volcada conmigo, cuando me llegó la oferta de la UDG Tenerife no me lo creía, era una oportunidad que no quería dejar pasar y me apoyaron desde el principio" afirma.


A pesar del gran rendimiento y proyección que ha demostrado en su primera temporada como blanquiazul, no todo fue fácil. Al llegar a la isla, "tenía 16 años y, sinceramente, no sabía ni freír un huevo. Yo siempre he tenido a mi familia para todo y alejarme de ellos costó un poco. Pero la acogida que me dio el club fue increíble, están pendientes de mí en todo momento, se preocupan mucho por nosotras. Tenemos tutores que nos ayudan en todo y más. Este año fuera de casa me ha venido muy bien a nivel personal, he crecido y madurado mucho".

 

La grancanaria ha encontrado en Tenerife su mejor nivel, tanto dentro como fuera del campo, donde reconoce, el equipo también la ha ayudado. "Desde fuera ves que se trata de un club profesional, es el referente del fútbol femenino en nuestro archipiélago y el único, incluyendo a los clubes masculinos, que juega en Primera División. Pero es que, además, cuando lo conoces desde dentro te das cuenta de que es una gran familia, se vuelcan en que las jugadoras estemos bien en todos los sentidos, no solo en el deportivo. Todos los trabajadores del club nos hacen sentir muy queridas, se preocupan por nosotras y nos hacen las cosas muy fáciles. Me sorprendió mucho esta faceta del club y estoy encantada aquí".

 

Esta primera temporada en una categoría nacional ha sido un gran impacto para todas las jugadoras del filial blanquiazul, especialmente para la grancanaria, que tuvo que adaptarse a las guerreritas. "Lo he notado mucho, aquí realmente me siento profesional. La calidad de los trabajadores del club, la metodología de entrenamiento, los servicios de fisioterapia, de nutrición o el apoyo psicológico son aspectos que nunca había vivido. Estoy muy contenta con el cambio, aunque es cierto que a nivel personal creo que puedo dar mucho más al equipo. Esta temporada he tenido varias lesiones que no me han permitido coger ritmo y lo he notado, pero estoy muy motivada por dar mi mejor versión la próxima temporada".

 

Una de las mayores sorpresas para la blanquiazul fue el recibimiento del vestuario y de todos los trabajadores del club. "El cuidado y el mimo con el que nos tratan, el ambiente familiar, el respeto y la lealtad de todos los trabajadores... Son valores que van más allá de lo deportivo. Estoy muy integrada y me siento cien por cien identificada con el club y sus valores".

 

Tras esta primera temporada de adaptación al club y a la categoría la jugadora ya se marca metas ambiciosas para la próxima campaña. "Espero que las lesiones me respeten y poder dar mi mejor versión. La temporada que viene quiero ser más ambiciosa, tanto a nivel personal como a nivel colectivo. Tenemos muy buenas jugadoras y grandes entrenadores, el ambiente en el vestuario es fantástico y estoy convencida de que mejoraremos mucho".

 

Además, la ambición no termina en realizar un buen trabajo en el filial, la jugadora mira al futuro y lo hace con el primer equipo en el horizonte. "Me gustaría seguir creciendo personal y deportivamente, llegar al primer equipo y ser importante, ser referente en mi profesión y un ejemplo para las niñas que empiecen a jugar. Y, por supuesto, ganar algún título, sería un éxito maravilloso". González también anima a las jugadoras del futuro, y les aconseja "que persigan su sueño, que ignoren todo lo negativo que se puedan encontrar y que crean en ellas mismas. Trabajo, trabajo y más trabajo y si no salen las cosas como esperas, aprender de la experiencia para mejorar. Nunca se fracasa, siempre se aprende. Y si algún día tienes la oportunidad de unirte a la UDG Tenerife no dudes en hacerlo, es el club perfecto para crecer personal y deportivamente", finaliza la jugadora grancanaria.