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Las casas de apuestas avanzan en las camisetas de los clubes de Primera

  • EMPRESAS
  • 28/02/2020 - 17:16
Las casas de apuestas avanzan en las camisetas de los clubes de Primera

Hubo un tiempo en que las camisetas de los equipos de fútbol, su uniforme en general, era parte del presupuesto de gastos (no ingresos) de la temporada. Los clubes compraban a sus proveedores la vestimenta deportiva, balones, botas, ... todo. Hubo un tiempo posterior, ya con la televisión como vehículo de comunicación de masas, en que se descubrió en la indumentaria de los futbolistas un escaparate publicitario. La idea viajó por Europa, por América del Sur, con distintos tipos de propuestas que, incluso, identificaban la ubicación de los clubes y a sus empresas patrocinadoras. Apareció entonces la palabra sponsor, importada también. En la memoria los nombres de Teka o Pikolín como empresas colaboradoras de Racing de Santander y Zaragoza, respectivamente. Al equipo cántabro se le recuerda como pionero en el fútbol español.


Hubo un periodo posterior en el que llegaron con fuerza otras firmas comerciales. Las relacionadas con el negocio de la banca lograron colapsar ese mercado, también asociando las propias entidades patrocinadoras con señas de identidad de los propios equipos. Los clubes habían cambiado para ese momento apenas hace unas cuatro década. Habían encontrado una excelente vía de financiación para sus cada vez más costosas propuestas deportivas. El fútbol y su economía interna y periférica ha estado siempre en crecimiento constante.


El mundo de las casas de apuestas tiene hoy un entorno emergente y el auge del juego en España es una realidad que ya se ha instalado en las propias indumentarias de los equipos de nuestra máxima Liga. Siete de los veinte conjuntos del campeonato máximo español tienen en sus camisetas propuestas publicitarias de las casas de juego. Y el crecimiento aún no se ha frenado, porque la mayoría de los clubes españoles también son compatibles con los sitios de apuestas. No cubren la totalidad de las necesidades económicas de los clubes de fútbol, casi en su totalidad satisfechas por los derechos de televisión tan cuantiosos como son los actuales. Pero la exhibicion publicitaria en las camietas  (vale cualquier rincón de la ropa que la Liga de autorización) se presenta como un escaparate directo que no debe confundir a los jóvenes seguidores que están presenciando esos encuentros. La apuesta en el deporte requiere una actividad responsable en todas las direcciones.


La publicidad en la camiseta del Real Madrid es, hasta el 2022, la más cara de la Liga española. El valor de ese escaparte principal de la elástica blanca y que cubre Fly Emirates es de 70 millones de euros anuales. Ya un pellizco importante para un club de magníficas dimensiones presupuestales. Está distanciado de los 55 minutos anuales que recibe el FC Barcelona.


Porque las pujas siempre existieron, desde aquellos primeros deportistas que alcanzaron gloria en tiempos de Grecia. Apostar es una actividad humana, asociada con la admiración de aquellos actores que forman el espectáculo. Y el juego del vaticinio en el mundo del fútbol es tan antiguo como aquel sencillo 1 x 2 quinielístico que aún sobrevive. Aunque no ya en las dimensiones que llegó a disfrutar en otras etapas de esta era moderna del deporte profesional.


La convivencia con el mundo de las apuestas siempre se produjo dentro de un ámbito de equilibrio entre el consumo y la responsabilidad. En los tiempos de la comunicación global no existen puertas al mar.