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La mayor victoria del ex amarillo Masoud

Su petición de acabar con una ley de la Revolución Islámica fue un éxito: las mujeres volvieron al fútbol persa tras 40 años veto

  • AMARILLOS DE SIEMPRE
  • 10/10/2019 - 18:47
La mayor victoria del ex amarillo Masoud Masoud aplaude a la grada femenina, tras el partido frente a Camboya (Daily Mail)

B. Pérez


Masoud Shojeai, el jugador internacional iraní de la UD Las Palmas, no pasó por la isla de manera indiferente. El futbolista persa dejó una huella aunque no pudo colaborar en 2014 para el ascenso por el que luchaban los amarillos.


Pero ha sido un personaje público de elevada valentía en su país. Porque en 2017, tras clasificarse con Irán para el Mundial de Rusia, tuvo las agallas de dirigirse al presidente iraní, Hassan Rouhani, y pedirle en un acto institucional que estudiara la posibilidad de que las mujeres pudieran volver al fútbol.


Porque esa medida de veto a las aficionadas ha estado instaurada en Irán desde la Revolución Islámica de 1979, con todos los riesgos paralelos conocidos en caso de ser vulnerada.


Aquel gesto le costó caro a Masoud, porque estuvo en el ojo del huracán e, incluso, pudo perderse su rol de capitán de la selección de su país.

Pensamiento podrido

En el mes de septiembre, una joven iraní de 30 años había decidido quitarse la vida, prendiéndose fuego a sí misma, después de haber sido condenada a prisión por haber asistido a un partido de fútbol masculino. Acabó con el 90 por ciento de su cuerpo afectado por las quemaduras, con graves problemas pulmonares.


Fue Masoud quien, un acto considerado heroico, el que salió a la escena para decir que el veto que había originado aquella reacción correspondía a un "pensamiento podrido y desagradable".


Masoud había expresado también que "no permitir a las mujeres que estudien nos hacen condenar el pensamiento medieval de nuestros antepasados (...) Esto es incomprensible para las generaciones futuras" del país.


Sin embargo, la batalla de Masoud y la afición femenina de Persia ha tenido una primera victoria. Porque el Gobierno del país permitió que 4.600 mujeres asistieran al partido frente a Camboya disputado en el Estado Azadi de Teherán. El único 'pero' fue no permitir que ocuparan la misma gradas que los hombres. Sin embargo, todo andará.


Por cierto que el partido acabó 14-0, perteneciente a las eliminatorias mundialistas de Asia. Masoud no marcó, pero celebró con sus compatriotas femeninas las dos hazañas. 40 años de veto han llegado a su fin.

 

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