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Opinión

Arbitraje con aprecio o con lo contrario

  • ENTRE BASTIDORES
  • 09/09/2019 - 11:44
(C. Torres)

Manuel Borrego


A la altura de la cuarta jornada del campeonato de Liga esperábamos que el asunto VAR hubiera cubierto ya un expediente emocional abierto en las últimas temporadas con respecto a la UD Las Palmas y los arbitrajes. Y no es una referencia exclusiva al equipo profesional de Pepe Mel, que esta temporada actúa con el apoyo judicial de los colegiados ante el televisor. Pero la sensación en el seno del club, aunque trata de no emitirlo hacia el exterior, es similar a la de campañas anteriores. Al menos de momento.


Porque en la aplicación de un reglamento tan dejado de la mano de la subjetividad como es el del fútbol existe el factor humano. Y en ese perfil, a los intereses de la UD Las Palmas se les sigo enjuiciando como poco aprecio. Siendo claros: con cierto desprecio.


La actividad de la particular ‘moviola' de Tinta Amarilla en las últimas campañas ha sido abundante desde una Primera División que entonces tampoco tenía VAR. Aún resuenan casos como los vividos en el Sánchez Pizjuán, en el Madrigal, ... que si el cogotazo de David García en el derbi, o los más recientes del penalti con VAR en la Rosaleda o el trato de las tarjetas frente al Racing o de nuevo contra el Tenerife. Mel, que es un recién llegado al proyecto, tampoco se ha callado aunque llegó a la isla evitando hablar de los colegiados.


El criterio arbitral, el aprecio o lo contrario a los intereses de la UD, lleva a un debate tras otro y mucho que reprochar entre los seguidores de la UD Las Palmas. ¿Y lo ocurrido al filial?. Venían de un disgusto por el gol del Baleares con falta a David Camacho. Y este fin de semana, doble taza, porque dejó en el camino tres puntos y hay mucho de qué hablar en esas decisión que pasó del 2-1 al 1-2 casi en la misma secuencia. Juan Manuel llegó a decir tras el partido que "así gano yo dentro y fuera".


No es menos cierto que la UD Las Palmas, en su totalidad, no ha estado bien en las últimas campañas a nivel deportivo. Más en el caso del primer equipo. Pero la realidad es que está recibiendo un castigo excesivo por los errores humanos, a los que ahora podríamos también añadir los del VAR porque con tecnología el arbitraje también está decidido por personas.


No ha pasado un mes y el asunto empieza, escuece y cansa.