Publicidad
Publicidad

La obra de Sergio Araujo sigue incompleta

  • ENTRE BASTIDORES
  • 11/07/2019 - 05:56
Mel observa a Sergio Araujo en el inicio de la pretemporada 2019-20, en Barranco Seco (UDLasPalmas.es)

Manuel Borrego


En el largo verano de 2019 hay una colección de incógnitas abiertas en la pizarra de despachos de la UD Las Palmas. Una de ellas está relacionada con Sergio Araujo, en teoría el jugador amarillo con más valor en el mercado. La posibilidad de que un emisario de Oriente u Occidente aparezca en el Estadio de Gran Canaria con un talonario en mano siempre existe. Y ahora, con mayor sentido todavía.


Pero si no es así, el Chino tiene ante sí una nueva etapa de reivindicación ante los aficionados que no van a olvidar su nombre porque quedó eternamente marcado en 2015. Parece que fue ayer, pero Araujo está ahora preparando por sexta temporada consecutiva un torneo oficial con la UD Las Palmas. Seis campañas enlazadas desde su llegada a través de cesión y posterior compra procedente de Boca Juniors, con sus interrupciones en dirección a Atenas. En los cinco años anteriores siempre jugó algún partido de amarillo isleño, para un total actual de 115 encuentros y 35 goles ... que saben a poco.


Y ese dato debería calar profundamente en el jugador bonaerense porque, de seguir de amarillo, va a igualar las estancias más prolongadas en el club de jugadores extranjeros conocidos.


Han sido cuatro futbolistas no españoles los que estuvieron seis años deportivos en la entidad grancanaria. En sentido inverso en el tiempo lo hicieron el inglés Vinny Samways (1996 a 2002), el chileno Jorge Contreras (1983 a 1989, con un intervalo), además de los argentinos Daniel Carnevali (1973 a 1979) y Teodoro Fernández (1972 a 1978).


Aún Araujo está lejos del récord absoluto del portero serbio Zeljko Cicovic, que con 8 temporadas (de 1997 a 2005) es el jugador extranjero con más arraigo en las plantillas el representativo grancanario.


Pero el Chino, con sus idas y venidas, pasiones y momentos agrios, está cobrando una dimensión en el club que él mismo debería valorar como futbolista en plena madurez profesional que está. Deja atrás a otros extranjeros emblemáticos que dejaron un calado en la afición con un lustro entre los grancanarios, como son los casos de César Nelli (De 1059 a 1964), Carlos Morete (de 1975 a 1980), Daniel Vidal (1988 a 1997 en dos etapas), Nacho González (de 1998 a 2008 en tres etapas) y Siro Darino (de 2005 a 2010), siendo éste el último precedente de extranjero de etapas más prolongadas.


El Araujo en Las Palmas ha sido siempre un jugador con bandera de reivindicación. Le ocurrió cuando vino, más tarde cuando triunfó y también ahora, convertido -de momento- en el cuarto jugador con más larga estancia de la actual plantilla.


Aquellos 24 goles y el ascenso de su primer año representan la esperanza. Sigue siendo el jugador diferente de la Segunda División. Lo intentó en el pasado ejercicio, que comenzó mal con la lesión en el pie que condicionó el tramo final de la pretemporada y el primer tercio del campeonato.


Desde mayo se acabaron las grandes portadas en Atenas, donde también es jugador querido. Desde julio tiene responsabilidades que afrontar porque, salvo que se demuestre lo contrario, la paciente afición grancanaria sigue esperando para romperse las manos aplaudiendo su fútbol atrevido y soñador.