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Una maldición persigue al checo Pekhart

Su primer año en la UD no conoció la titularidad, con un promedio de 3,8 minutos en la Liga. Aprendió de inicio que "Rubén es mucho Rubén, eso lo saben hasta en la China"

  • ENTRE BASTIDORES
  • 06/07/2019 - 05:02
El sonriente Tomas Pekhart antes de pasar su revisión médica este viernes (HPS)

M.B.


El verano largo es una realidad ya. Aún no ha roto a sudar la plantilla de la UD Las Palmas y ya se aprecia con nitidez que el club tiene un margen de maniobra condicionado por la economía reducida que supone la pérdida de captación de recursos como repetir en Segunda División tras un descenso.


En la semana de los prolegómenos 25 jugadores de distinta procedencia y condición han pasado en cinco días por el HPS para las revisiones médicas. Y una decena de incógnitas más permanecen en estado de vigilia en ese proceso previo de la confección de la plantilla.


Pero en esta oportunidad nos fijamos en el checo Thomas Peckhart, el futbolista que firmó la UD Las Palmas como refuerzo para su vanguardia con aspectos físicos y técnicos diferentes en la competición.


Pekhart, sonriente, puso los pulgares hacia arriba antes de afrontar la longitud del estío amarillo. Es la segunda y última temporada del contrato firmado hace ahora 12 meses. Y, con su experiencia previa, tiene una maldición que le persigue a eliminar.


Porque Tomás Pekhart entra en ese selecto grupo de jugadores con pasaporte internacional que fueron fichados y apenas aparecieron con la elástica amarilla. Sus datos generales son 14 encuentros, 161 minutos, 1 gol, sin asistencias, 6 disparos y 53 pases.


Pero si realizamos los promedios de su participación señalan los datos que no pueden avalar refuerzos venidos de tan lejos: 11,5 minutos cada vez que jugó en esos 14 partidos; 3,8 minutos si consideramos la generalidad de las 42 jornadas (41 en realidad por la retirada de competición en la segunda vuelta del Reus).


Pekhart sabe que con esos números no va a parte alguna ni sería capaz de convencer a club y Pepe Mel de que tiene un futuro abierto en la Liga española.

 

Huellas antecedentes

 


¿Pero es el caso Pehkart inédito en la UD Las Palmas?. En algunos aspectos si guarda singularidad. Porque estuvo a las órdenes de tres entrenadores distintos en el ejercicio 2018-19 y ninguno lo consideró para un once titular en la Liga de Segunda.


No sabemos aún si el jugador checo, al que llegaron en su día a comparar con Ibrahimovic, estará en la línea de salida frente a la SD Huesca. Pero está ahora en ese grupo de futbolistas internacionales que llegaron al club y dejaron una huella apenas apreciable.

 

El caso más singular de ellos fue el portero uruguayo Nilson Bertinat, con tres temporadas en la UD a finales de los setenta y ninguna oportunidad de arrebatar al omnipresente Daniel Carnevali. Bertinat tiene una lógica cuando tenga que explicar su experiencia en la UD. Otro caso es el de Iván Randlejovic, el joven serbio que con dos años en la isla desde 1996 no fue conocido por los aficionados grancanarios. O el propio Emenike, el nigeriano de hace dos temporadas que no se estrenó por una lesión que aún le ha impedido volver al verde.


Son varios más los jugadores que apenas llegaron a jugar 100 minutos y que no tuvieron esa oportunidad con la que soñaron en Gran Canaria. El charrúa Sebastián Clotet (45 minutos), el venezolano Juan Guerra (35), el portugués Diogo María (71), el noruego Lindbaek (74 minutos en dos etapas distintas), el argentino Grande (90), el brasileño Alberoni (95), el chileno Pando (97) e incluso su recordado compatriota Illesca (100).


Pekhart sonría en su regreso a la isla sin conocer cómo es el horizonte personal, con la información previa de que cualquier jugador está sujeto a la posibilidad de acudir a otro destino. Pero lo que sí ha podido comprobar en su primer año de amarillo es que Rubén es mucho Rubén. Eso lo saben hasta en la China.